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domingo, 18 de julio de 2021

UNA APROXIMACIÓN CRÍTICA AL MONETARISMO NEOCLÁSICO

 UNA APROXIMACIÓN CRÍTICA AL MONETARISMO NEOCLÁSICO

A CRITICAL APPROACH TO NEOCLASSIC MONETARISM

Yoandris Sierra Lara1

Resumen:En este artículo se valora la corriente de pensamiento económico universal denominada monetarismo, especialmente en su variante neoclásica, representada en la figura del economista norteamericano Milton Friedman. El trabajo se concentra en el análisis del contexto histórico que lleva al monetarismo a constituirse en doctrina dominante, sus rasgos metodológicos principales y sus concepciones acerca de la inflación como desequilibrio macroeconómico.

Palabras claves:Monetarismo; Neoclásico; Crítica.

Abstract:This article is aimed at assessing the current universal economic thought called Monetarism, especially in its neo-classic variant, represented by US economist Milton Friedman. The paper focuses on the analysis of the historical context that leads Monetarism to become a dominant doctrine, its main methodological features and the notions regarding inflation as a macroeconomic imbalance.

Keywords:Monetarism; Neoclassicism; Criticism.

Fecha de recepción: 30-05-2014. Fechas de reenvíos: 02-09-2014/11-12-2014.
Fecha de aceptación: 22-12-2014. Fecha de publicación: 31-12-2014
Doi: http://dx.doi.org/10.15359/eys.19-46.5

Introducción

El presente artículo tiene como objetivo fundamental realizar una valoración del monetarismo neoclásico, con la profundización en los elementos claves de su doctrina general. Para ello se sigue el método histórico-materialista de encuadrar cada doctrina económica en su contexto histórico, para resaltar el carácter clasista y axiológico de su concepción teórica.

Asimismo, se estudia el conjunto de elementos que determinan y condicionan históricamente el ascenso del monetarismo en la década de los setenta del siglo XX. Se analizan las bases metodológicas generales que sustentan varias de las ideas monetaristas y se profundiza en el tratamiento dado por Milton Friedman a cuestiones como la naturaleza y funciones de la ciencia económica, así como el papel de los supuestos en la teoría económica.

Además, se revisan los principales postulados monetaristas en torno a la cuestión de la inflación, y, específicamente, las tesis de Friedman en este sentido. El artículo cierra con una exposición crítica de la teoría monetarista de la inflación.

Condiciones en que el monetarismo se convierte en doctrina dominante

El término monetarismo fue introducido por Karl Brunner para identificar la contrarrevolución sobre la teoría y política económica keynesiana y surge como movimiento académico a partir de 1940 en la Universidad de Chicago, Estados Unidos. Se le considera como un paradigma macroeconómico alternativo al keynesianismo y el neokeynesianismo que dominó la escena de la posguerra en el siglo XX2.

En el cuerpo doctrinal de esta escuela se inscriben economistas notorios como Milton Friedman, George Stigler, Allan Wallis, D. Meiselman, H. Johnson, R. Mundell, A. Meltzer, K. Brun ner, A. Schwartz y E. Phelps.

Condiciones objetivas que posibilitaron el ascenso del monetarismo.

a) En los años sesenta del siglo XX comenzó la crisis del fordismo

Este proceso tuvo su base en la disminución de la productividad del trabajo en los países desarrollados, lo cual impactó en las condiciones de rentabilidad de las empresas, el nivel de los salarios, la tasa de inflación, el consumo, etc. (figura 1).

Así, las condiciones que habían hecho posible la prevalencia de este paradigma se desintegraban. En las nuevas circunstancias, la balanza se inclinaría a favor de la valorización del capital y en detrimento de los salarios reales, el nivel de ocupación y el gasto público social.

Figura 1

Figura 1.Comportamiento a largo plazo de la productividad del trabajo en los Estados Unidos. Fuente: tomado de Rodríguez-Vargas, J.J. La Nueva Fase de Desarrollo Económico y Social del Capitalismo Mundial. 2005. (p. 141). Tesis doctoral accesible en texto completo en http://www.eumed.net/tesis/jjrv/.

b) Comienza un proceso de migraciones del capital hacia los circuitos especulativos- financieros

Mientras cae la productividad del trabajo en los países desarrollados, las condiciones de valorización del capital y la rentabilidad de las inversiones en la economía real se debilitan. Una solución ha sido el incremento de la especulación financiera, que aparece como la respuesta masiva del gran capital a la pérdida de rentabilidad de las inversiones en la economía real.

El modelo keynesiano pretendía regular el despliegue de la actividad especulativa mediante el estímulo de la inversión productiva, el fomento del pleno empleo, la regulación bancaria y del sistema monetario internacional, así como el anclaje de las variables financieras a los fundamentos reales de la economía. Lo contrario ha ocurrido bajo el modelo neoliberal, en el que la especulación financiera ha sobrepasado los ritmos de crecimiento de la economía productiva y se ha organizado una estructura global definida en pos de la acumulación especulativa del capital trasnacional.

c) La inflación de costos por el encarecimiento del petróleo

A inicios de la década de los setenta del siglo XX se presentaron dos choques internacionales en el mercado petrolero que elevaron el costo de este producto básico, de tal manera que se encarecieron los niveles de precios en muchas de las economías industrializadas dependientes del recurso. La pérdida del dinamismo económico, la recesión y la inflación serían resultados directos de esta nueva situación.

d) El proceso de estanflación ocurrido durante la década de los setenta del siglo XX

La estanflación aparece a inicios de los años setenta del siglo pasado en los Estados Unidos. Esta fue fatal para el keynesianismo y utilizada por los monetaristas. El keynesianismo se orientaba más hacia la solución del desempleo, pero era propenso a generar determinados niveles de inflación. Se consideraba prudente aceptar una cuota moderada de inflación a cambio de una meta de pleno empleo. Durante años los gobiernos asumieron esta especie de intercambio entre variables macroeconómicas.

Para los años setenta del siglo XX, el modelo keynesiano seguía generando inflación, pero menos controlada, en una situación que ya no lograba corregir el desempleo. Los monetaristas usaron esto a su favor para sostener que era tanto la naturaleza misma del modelo keynesiano, como la excesiva intromisión estatal en la economía, las causantes de la estanflación.

e) Crisis del Sistema Monetario Internacional de Breton Woods

En 1944, el Sistema Monetario de Bretton Woods quedó formalmente establecido cuando los representantes de cuarenta y cuatro países firmaron el Acuerdo del Fondo Monetario Internacional (FMI). Desde 1950 aparecieron problemas de liquidez que hicieron necesario crear, como nuevo instrumento de reserva a partir de 1969, los Derechos Especiales de Giro (DEG) emitidos por el FMI3.

Una serie de condiciones llevaron a que en 1971 Estados Unidos suspendiera la convertibilidad del dólar en oro, lo que dio lugar a ajustes cambiarios que llevaron a la ruptura de uno de los principales pilares del Sistema Monetario Internacional de Bretton Woods, como consecuencia de la falta de liquidez y de confianza.

Aproximadamente, durante dos años, el Sistema Monetario Internacional continuó formalmente con el dólar como patrón, hasta que en 1973 permitió la libre flotación de las monedas en los mercados de divisas.

El actual Sistema Monetario Internacional se caracteriza por ser desmonetizado, con el dólar aún como principal divisa, pero sin respaldo en oro como había prevalecido anteriormente. Bajo estas circunstancias, la paridad comienza a plantearse en términos de oferta y demanda en el mercado de divisas.

Friedman realizaría una defensa monetarista de estas características del Sistema Monetario Internacional. Según él, una forma apropiada de regular la balanza de pagos es mediante las modificaciones de los tipos de cambio.

Causas de índole política o subjetiva para el ascenso del monetarismo

a) Presencia de gobiernos conservadores en Estados Unidos e Inglaterra

Un papel determinante en el ascenso del monetarismo en su variante neoliberal, lo desempeñaron los líderes políticos de Estados Unidos e Inglaterra: Ronald Reagan y Margaret Thatcher, en los años ochenta del siglo XX.

En general, sus programas políticos se basaban en una reducción del sector público en la economía, privatizaciones, en el cuestionamiento de las conquistas sociales generadas en el Estado de Bienestar, en una ofensiva declarada ante el mundo del trabajo, y en el apoyo a las tesis del libre mercado.

El giro dado por estas dos potencias hacia la concepción neoliberal sería decisiva tanto en la expansión de estas concepciones por todo el orbe como en el agotamiento definitivo del modelo keynesiano.

b) Ambiente académico antikeynesiano

Aunque el keynesianismo logró ser dominante tras la II Guerra Mundial, esto no significa que haya sido asumido con anuencia por los economistas académicos, menos aún por los neoclásicos más radicales. Friedman protagonizaría durante años un proceso conocido hasta hoy como contrarrevolución monetarista.

En el marco de dicha contrarrevolución, Milton Friedman publicaría varios de sus más conocidos trabajos. Entre ellos estarían Estudios sobre la teoría cuantitativa del dinero; Historia monetaria de los Estados Unidos 1867–1960; Un marco teórico para el análisis monetario y La teoría monetaria del ingreso nominal.

Estos trabajos darían la base teórica y técnica para sostener las ideas sobre la causa, naturaleza y remedios de la inflación, así como para la nueva defensa de la capacidad de automatismo de la economía de mercado capitalista.

Metodología del monetarismo

Desde el punto de vista de su metodología, la doctrina monetarista presenta una serie de características que la distinguen.

a) Defiende la tesis de que el sistema económico capitalista es estable por sí mismo y que posee mecanismos de autocorrección

La operatividad del mercado libre, guiado por la mano invisible, es capaz de generar a través del mecanismo competitivo de precios niveles adecuados de equilibrio e incluso una correcta distribución del ingreso.

b) El foco principal de inestabilidad de la economía capitalista se encuentra en la esfera monetaria

Son las variaciones ocurridas en la oferta monetaria las que generan las perturbaciones en las distintas variables de la economía. Visto así, siendo el manejo de la masa monetaria función de las autoridades públicas, los fallos que puedan darse en el funcionamiento de la economía son debidas a errores humanos, a decisiones equivocadas de las personas encargadas de gestionar la política monetaria.

c) El dinero es la variable económica más importante del sistema económico

En la concepción monetarista, el dinero resulta ser sumamente importante. Esta noción puede atenderse tanto a corto como a largo plazo. (Colectivo de Autores, 1977).

Según Giraldo (2006):

Los monetaristas también aceptan la posibilidad de que la neutralidad del dinero no se cumpla en el corto plazo, y para Milton Friedman la Gran de Depresión es el mejor ejemplo de que la política monetaria no es neutral. […] Los hechos de la Gran Depresión llevaron a que Friedman considerara que la política monetaria, cuando se utiliza en forma activa, puede producir fluctuaciones con costos sobre el bienestar. La diferencia fundamental con los keynesianos es el período de ajuste de los precios. Aunque para los monetaristas los precios son flexibles, el proceso de formación adaptativa de las expectativas de los agentes permite que el dinero tenga efectos reales. Puesto que ese mecanismo implica tener en cuenta el pasado de las variables, los agentes adaptan sus proyecciones de acuerdo con los hechos del pasado, abriendo la posibilidad de cometer errores sistemáticos que hacen que el dinero sea un factor importante en las fluctuaciones de la economía (pp. 87-88).

A largo plazo, la concepción monetarista concibe que cualquier variación registrada en la cantidad de dinero solo redundará en una mayor inflación, lo que refuerza su punto de vista sobre el carácter estrictamente monetario de este fenómeno (Giraldo, 2006).

Otras tesis importantes, propias de Friedman, en el campo de la metodología de la ciencia económica plantean los siguientes elementos.

d) Existe una separación plena entre la economía positiva y la economía normativa. Solo la primera es científica y objetiva

En este sentido, Friedman (1953) afirma que:

La Economía Positiva es, en principio, independiente de cualquier posición ética o de juicios normativos. Trata con "lo que es", no con "lo que debe ser". Su objeto es proporcionar un sistema de generalizaciones que pueda usarse para hacer predicciones correctas sobre las consecuencias de cualquier cambio en las circunstancias. Su función debe ser juzgada por la precisión, fin y conformidad con la experiencia de las predicciones realizadas. En una palabra: la economía positiva es o puede ser una ciencia "objetiva", precisamente en el mismo sentido que cualquiera de las ciencias físicas (pp. 356-357).

Esta es una antigua dicotomía en la ciencia económica, según la cual la economía política (economía normativa), estaría asociada a juicios de valor y por lo tanto no sería científica. Sin embargo, el contextualizar históricamente el modo de producción capitalista para su análisis obliga a relativizar muchas de sus características básicas, dado que estas existen como resultados de una determinada organización económica social, y no poseen un carácter natural o eterno.

En este sentido, se tiene ante la economía capitalista y sus relaciones un enfoque crítico, que aunque por supuesto tiene una carga axiológica, no supone necesariamente una visión no científica. La única manera de enfocar la economía sin esta visión axiológica es asumiendo la economía como una técnica, algo que evidentemente no es.

El propio Friedman (1953) pudiera parecer compartir esta idea de principio cuando considera lo siguiente:

Desde luego, del hecho de que la economía trate de las relaciones mutuas entre los seres humanos y de que el investigador sea a su vez parte del asunto a investigar en un sentido mucho más íntimo que en las ciencias físicas, surgen dificultades especiales al pretender lograr objetividad, al mismo tiempo que proporciona al investigador de lo social una serie de datos que no son accesibles al físico. Pero ni lo uno ni lo otro es, en mi opinión, una distinción fundamental entre los dos grupos de ciencias. (p. 357)

e) La ciencia económica debe concentrarse en la predicción más que en la explicación

El criterio de la importancia de la predicción se comparte, máxime cuando es uno de los aspectos más endebles de la ciencia económica. Pero se considera que una ciencia que renuncie a dar explicación de los fenómenos que intenta predecir es una ciencia incompleta, además de que sus predicciones serán en el mejor de los casos formalizaciones abstractas donde los nexos más profundos entre las variables económicas no aparecerán.

f) El problema no está en establecer supuestos acordes a la realidad, sino en obtener pronósticos correctos a partir de estos

Según refiere el propio Friedman (1953):

Considerada como un cuerpo de hipótesis sustantivas, la teoría debe ser juzgada por su poder predictivo para la clase de fenómenos que se intenta "explicar". Sólo una evidencia de hecho puede mostrar así es "acertada" o "equivocada", o mejor todavía, si debe ser "aceptada" como "válida" o debe ser "rechazada". […] La evidencia de hecho nunca puede "probar" una hipótesis; únicamente puede evitar el que sea desaprobada, que es lo que en general expresamos cuando decimos, algo inexactamente, que la hipótesis ha sido "confirmada" por la experiencia. (p. 361)

Blaug, al analizar esta postura de Friedman, considera que una de las ideas centrales del economista en el plano metodológico estriba en la idea de que la conformidad de los supuestos de una teoría con la realidad proporciona un medio de contrastación de la misma adicional y diferente al de la contrastación de sus predicciones (Blaug, 1985).

Para Friedman (1953) concentrarse en la evaluación del realismo de los supuestos significa un gasto inútil de esfuerzo.

En su criterio:

(…) el problema esencial en torno a los "supuestos" de una teoría no es, si son descriptivamente "realistas", porque nunca lo son, sino, si constituyen aproximaciones lo suficientemente buenas para resolver el problema de que se trate. Y esta cuestión puede contestarse sólo comprobando si la teoría funciona, lo que sucede si proporciona vaticinios bastante seguros. (p. 368)

En la literatura especializada, esta concepción de Friedman de la no relevancia de los supuestos ha sido bautizada como la característica F, la cual ha generado en la práctica todo un paradigma epistemológico. Pero, ¿cuál es el alcance real de esta posición de Friedman? ¿Estaba proponiendo Friedman algo realmente novedoso o radical en la metodología de la ciencia económica?

Friedman establece el énfasis en la eficacia de la teoría para generar predicciones correctas, y en alejar a la economía positiva de la preocupación extrema por la confirmación de los supuestos. Pero los argumentos y la invitación de Friedman para rehuir del “realismo” extremo de los supuestos no es nada nuevo en la ciencia económica. Tiene que ver con un procedimiento básico como la abstracción o el empleo del método hipotético deductivo, aplicado con fuerza en el siglo XIX por economistas como David Ricardo, los economistas de la Escuela Austriaca y Carlos Marx.

Es decir, todo proceso de abstracción conlleva la separación de lo considerado esencial de aquello que no se considera como tal. En ese sentido, toda teoría económica siempre asumirá supuestos irrealistas dado que no copia o expresa toda la realidad contingente, sino solo lo fundamental que interesa estudiar. En opinión de este autor, Friedman solo estaba reafirmando ese tipo de ideas cuando se refería a la ventaja del no realismo de los supuestos.

Friedman (1953) lo demuestra en la siguiente idea:

Una hipótesis es importante si "explica" mucho con poco, o sea, si abstrae los elementos comunes y cruciales de la masa de circunstancias complejas y detalladas que rodean al fenómeno que va a explicarse y permite unas predicciones válidas. Por lo tanto, una hipótesis para ser importante debe poseer supuestos descriptivamente falsos, ya que no toma en cuenta la mayor parte de las circunstancias reales, puesto que su auténtico éxito reside en mostrar su irrelevancia para explicar el fenómeno de que se trata. (pp. 367 -368)

Análisis de la doctrina monetarista

Los monetaristas retoman la concepción del equilibrio económico; específicamente la propuesta de que si la oferta monetaria equipara la demanda por liquidez, los precios serán estables. Igualmente comparten la percepción de un mercado libre, pero con el requisito de que el gobierno tiene la obligación de mantener la estabilidad económica. A diferencia del resto de los neoclásicos no utilizan el individualismo metodológico, el interés monetarista se centra en agregados macroeconómicos.

La idea monetarista básica consiste en analizar conjuntamente la demanda total de dinero y la oferta monetaria. Se asume que las autoridades económicas tienen capacidad y poder para fijar la oferta de dinero nominal, ya que controlan tanto la cantidad que se imprime o acuña, así como la creación de dinero bancario; pero los individuos y la empresa tienen libertad para tomar decisiones sobre la cantidad de efectivo real que desean obtener.

a) La teoría de la inflación.

Enfoque monetarista general

La teoría de la inflación es la principal herramienta en el cuerpo doctrinal del monetarismo. Los economistas monetaristas, en general, consideran que la inflación prolongada siempre y en todo lugar es un fenómeno puramente monetario. El aumento de los precios sería provocado generalmente por una política monetaria crediticia expansiva, y de esto es responsable ante todo la dirección del ente emisor.

Los monetaristas toman el nivel general de los precios directamente de las mercancías y el dinero en el proceso de circulación. En esta concepción los vínculos causa-efectos se enfocan tal como se muestran en la superficie de los fenómenos: la causa final del alza de los precios es siempre el aumento de la cantidad de dinero en circulación.

Igualmente señalan elementos relacionados con la inflación como los déficits fiscales, la intensa expansión monetaria crediticia y sobre situaciones desequilibradas en la esfera de los tipos de cambio (Colectivo de Autores, 1977).

Los monetaristas desarrollan una serie de puntos o proposiciones claves para abordar el tema de la inflación, que de algún modo sintetiza su concepción de este desequilibrio. Según Castaño (2006) entre estos se pueden presentar los siguientes:

  • Siempre existe una relación, aunque no exacta, entre la tasa de aumento del dinero y la tasa de crecimiento del ingreso nominal.
  • Ésta relación no es evidente porque las variaciones del dinero necesitan cierto tiempo para influir en el ingreso.
  • La variación de la tasa de crecimiento del ingreso nominal influye primero sobre el volumen de la producción, y sólo afectará a los precios cuando se produzca el salto entre el nivel de producción efectiva y el potencial.
  • A corto plazo, la variación del dinero influye primeramente sobre la producción y a largo plazo principalmente sobre los precios, lo que ocurra con la producción dependerá de los factores reales.
  • La inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario. Se produce cuando la cantidad de dinero aumenta más rápidamente que la producción real de bienes y servicios.
  • El gasto público sólo es inflacionario si se financia creando dinero. La política fiscal en sí misma, carece de importancia a efectos de la inflación.
  • La cantidad de dinero influye en las tasas de interés primero en un sentido y luego en el contrario, por lo que las tasas de interés no son una guía fiable. El objetivo de la política monetaria debe ser la cantidad de dinero y no la tasa de interés (p. 285).

Los monetaristas forman parte del conjunto de teóricos que asumen la oferta de dinero como una variable exógena. Es decir, no causada o generada a partir de la dinámica interna del organismo económico, sino más bien a partir de las decisiones de la autoridad monetaria o el Banco Central. Visto así, la oferta de dinero se maneja como un dato económico extra.

b) Milton Friedman

Friedman consideraba la inflación como uno de los problemas fundamentales que podían afectar el funcionamiento de la economía. Para él, las causas y naturaleza de esta no estaban conectadas a la fisiología propia del sistema capitalista, sino más bien a un conjunto de errores en el manejo de la política monetaria, que podían darse en principio en cualquier tipo de sistema económico.

Entre las principales ideas de Friedman (1976) sobre la inflación aparecen las siguientes:

La inflación no es un fenómeno capitalista… tampoco es un fenómeno comunista. […] El reconocimiento de que una inflación importante es siempre y en todos los sitios un fenómeno monetario representa solo el inicio de una comprensión de las causas y soluciones de la inflación. […] La inflación se produce cuando la cantidad de dinero aumenta más rápidamente que la de bienes y servicios, cuanto mayor es el incremento de la cantidad de dinero por unidad de producción, la tasa de inflación es más alta. […] La productividad desempeña un papel secundario en la inflación, el dinero es el elemento importante. […] El papel de la cantidad de dinero es el factor más importante, el de la producción, el secundario (pp. 352 - 354).

También se presenta como crítico de la llamada Curva de Phillips.

En opinión de Friedman (1976):

Una falsa dicotomía nos ha orientado: inflación o paro. Esta opción es falsa. La alternativa real consiste sólo en si nos enfrentamos a un desempleo más elevado como consecuencia de unos precios más altos o debido a un efecto temporal secundario para eliminar la inflación (p. 388).

En cuanto a la solución de la inflación, Friedman concebía como único remedio una desaceleración de la tasa de crecimiento del dinero. Este es un proceso de ajuste, por lo que los efectos de un cambio en la cantidad de dinero demoran en hacerse notar.

Una visión crítica sobre el enfoque monetarista de la inflación

La noción de que la cantidad de dinero en circulación determina los precios no nace con el monetarismo. En el siglo XVIII, David Hume establece los fundamentos de la teoría cuantitativa del dinero. Según él, la proporción cuantitativa en que se hallaba la cantidad de dinero y las mercancías en circulación en una economía serían el factor determinante sobre el nivel de precios.

En esta concepción, ni las mercancías, ni el dinero poseían valor intrínseco, solo al entrar a la circulación y correlacionarse mercancías y dinero aparecían los precios y sus niveles. Una masa monetaria en expansión, ante una masa de mercancías estancada incrementaría los precios y viceversa.

Marx era crítico de esta postura cuantitativista. Él partía de su teoría del valor trabajo y del reconocimiento del carácter histórico social que condujo a la aparición del dinero como solución a las contradicciones propias de la producción mercantil, y desde esa perspectiva resulta incompatible considerar que las mercancías salidas del proceso de producción e incorporadas a la circulación no estuvieran ya cargadas de valor.

En Marx, el dinero no solo no es un fenómeno exógeno, determinado al margen de la vida económica, sino que tampoco es un fenómeno exclusivamente endógeno en el sentido de que se fija por la demanda que realizaban los agentes participantes en el proceso económico, como si se tratase de una cuestión esencialmente técnica o cuantitativa. El dinero es un resultado objetivo, necesario e inseparable de la economía mercantil en su estado desarrollado. No cabría en un enfoque así distinción entre “aspectos monetarios” y “aspectos reales”, dado que el dinero y la economía real constituyen una misma unidad.

Cierto que las condiciones históricas se han modificado desde la época de Marx. En el aspecto monetario, quizás el elemento más evidente tenga que ver con el hecho de que no existe el dinero mercancía y que se perdió también la convertibilidad de los billetes en oro.

El asunto es, entonces, cómo ajustar la teoría monetaria de Marx a las condiciones actuales. Esa tarea no es de Marx ni está resuelta en El Capital, sino que debe ser resultado de nuevas investigaciones a partir de las bases que sí fueron establecidas por Marx.

Entre esas bases se pueden identificar las siguientes:

  • La endogeneidad de la oferta monetaria4.
  • El papel del crédito en la economía capitalista.
  • La inestabilidad financiera.
  • El carácter determinante de las condiciones de producción sobre la estabilidad de la moneda.
  • El análisis de las estructuras monopolistas y su incidencia en la formación de los precios.
  • El papel de la política monetaria en el proceso de acumulación (Palazuelos, 1988).

También, se podrían incorporar elementos como el papel que desempeña la productividad del trabajo, el grado de concentración de los mercados, las dinámicas monopolizadoras, la lucha por el producto nacional, etc.

Reflexiones finales

El monetarismo se hace dominante en la década de los años setenta del siglo XX a partir de condiciones asociadas a la crisis del fordismo, la migración de los capitales hacia los circuitos especulativos, la estanflación, la pérdida de rentabilidad del capital social, la caída de la productividad del trabajo, la crisis del Sistema Monetario Internacional y el ascenso de gobiernos de derecha en los centros de poder capitalista. Este escenario brindó al monetarismo la posibilidad de convertirse en la nueva ortodoxia.

Las características metodológicas del monetarismo indican que se trata de una perspectiva teórica capacitada para predecir y regular fenómenos relativamente externos en la dinámica del sistema económico. Sin embargo, limitan el análisis económico a estos rasgos externos y llevan a la ciencia económica a una condición donde se ignora la complejidad de los procesos de producción social, los posibles antagonismos dentro de este proceso y la explicación esencial de los mismos fenómenos que se expresan en la superficie del sistema, tales como la inflación.

La teoría de la inflación monetarista explica dicho fenómeno a nivel de externalidad, y esta última se toma como el resultado de una correlación mecánica entre determinados agregados macroeconómicos. Su virtud consiste en que brinda pautas para la regulación de este problema, pero es una concepción limitada toda vez que se analiza este fenómeno desconectado de las condiciones reales del proceso de producción y distribución de la riqueza nacional.

Una teoría de la inflación que no se apoye en una determinada concepción de los precios absolutos o una auténtica teoría del valor, solo podrá captar los factores relativos de la inflación, pero difícilmente pueda dar una explicación satisfactoria a su naturaleza absoluta como expresión de las contradicciones intrínsecas del capitalismo.

Se considera que la economía crítica debe procurar generar una teoría de la inflación basada en la teoría del valor-trabajo planteada por Marx, lo que permitiría enfocar la inflación como un fenómeno socioeconómico, vinculado no solo a la correlación de determinados agregados macroeconómicos, sino también a factores más estructurales como la productividad del trabajo social, la concentración de los mercados, la monopolización de la producción, la lucha entre las clases sociales por el producto total, el proceso científico técnico, la tercerización de la economía, etc.


Notas

Docente Titular Auxiliar. Universidad Politécnica Salesiana de Ecuador, Sede Guayaquil, Ecuador. ysierra@ups.edu.ec / ysierra1981@hispavista.com

Por keynesianismo se entiende el sistema de concepciones desarrolladas por el economista británico John Maynard Keynes y sistematizadas en su obra principal Teoría General de la Ocupación el Interés y el Dinero. Al hacer referencia al neokeyesianismo se señala a aquella corriente que se caracterizó por tratar de unificar las ideas de Keynes con una visión más moderna del paradigma clásico, las cuales se combinaron con las ideas de Alfred Marshall y las de la Escuela Austriaca. El modelo IS – LM sería el logro más elevado de esta corriente. En esencia, el Neokeynesianismo buscaba compatibilizar el análisis neoclásico con la doctrina keynesiana. Sus principales representantes han sido los economistas Ben Bernanke, Paul Samuelson, Paul Krugman, Franco Modigliani, Robert Mundell, John Hicks Alvin Hansen y Joseph Stiglitz.

Según el Fondo Monetario Internacional (2014) los DEG son activos de reserva internacional para complementar las reservas oficiales de los países miembros. Su valor está basado en una cesta de cuatro monedas internacionales fundamentales. Los DEG se pueden intercambiar por monedas de libre uso, y fueron creados por el FMI para apoyar el sistema de paridades fijas de Bretton Woods. (p.1).

Ya se ha dicho que la visión de Marx es mucho más profunda y completa que la simple conceptualización de endógeno o exógeno que propone la teoría económica burguesa. Sería más apropiado hablar de internalidad del dinero (NA).

Referencias

Blaug, M. (1985). La metodología de la economía. Madrid, España: Alianza Editorial.

Castaño, H. (2006).Neoliberalismo Monetarista. La Hegemonía del Capital. La Habana, Cuba: Editorial Félix Varela.

Josadchaia, I. M., Usoskin, V. M., Entov, R. M., Shenaiev, R. M., Smislov, D. V., Kozlova, K. V., Kuznetsov, V. I., . . ., Zaikina, V. I.. (1977). Economía Política no Marxista Actual: un análisis crítico. Moscú: Editorial Progreso.

Fondo Monetario Internacional. (2014). Ficha técnica. Derechos Especiales de Giro. Recuperado de: https://www.imf.org/external/np/exr/facts/spa/sdrs.htm.

Friedman, M. (1953). La metodología de la economía positiva. Estados Unidos: University of Chicago Press. Recuperado de: http://microeconomia.org/guillermopereyra/wp- content/uploads/RECP_021_033.pdf

Friedman, M. (1976). Libertad de Elegir. Madrid, España: Editorial Publicaciones Económicas.

Giraldo, A. (2006). La neutralidad del dinero y la dicotomía clásica en la macroeconomía. Cuadernos de Economía, Bogotá, 25(45), 75-93. Recuperado de: http://www.scielo.org.co/pdf/ceco/v25n45/v25n45a04.pdf

Palazuelos, E. (1988). Dinámica capitalista y crisis actual. Madrid, España: Ediciones AKAL. Recuperado de: http://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=1206

Rodríguez-Vargas, J. J. (2005). La Nueva Fase de Desarrollo Económico y Social del Capitalismo Mundial. (Tesis doctoral). Recuperado de: http://www.eumed.net/tesis- doctorales/jjrv/



EL MONETARISMO

VER AQUÍ

El monetarismo es la rama o vertiente del pensamiento económico que se ocupa de los efectos del dinero sobre la economía en general. Pese a no constituir una escuela del pensamiento económico como tal,1​ el monetarismo es reconocido como una tendencia que ha ejercido una gran influencia sobre numerosos economistas. En la actualidad, existe una escuela de pensamiento económico —la Escuela de Economía de Chicago— a la que generalmente se le atribuye versar sobre el pensamiento "monetarista", y generalmente cuando se utiliza el término “monetaristas” se entiende referido a la doctrina defendida por Milton Friedman y la Escuela de Chicago.2​ Sin embargo, la definición de dicha expresión resulta más compleja entre los economistas.3

La situación (no necesariamente problemática) que impide llamar al monetarismo una escuela es que hay por lo menos dos interpretaciones o modelos económicos generales de la forma en que la oferta de dinero afecta a otras variables, tales como los precios, la producción y el empleo. Estas dos aproximaciones se pueden contemplar, por un lado, en la obra de Knut Wicksell, y, por el otro, en la de Irving Fisher. (ver más abajo). Además el monetarismo (o versiones del mismo) está presente en la obra de autores considerados representantes de otras escuelas. Dado que todos los economistas tienen por lo menos alguna versión de cómo el dinero afecta las variables económicas, todos podrían ser denominados "monetaristas". Desde este punto de vista parece más apropiado reservar el término monetaristas para aquellos autores cuyo trabajo o influencia se centra en aspectos monetarios.

Los monetaristas en general aceptan la idea de que la política monetaria puede, por lo menos, tener efectos a corto plazo sobre la producción (incrementándola) y los precios a un plazo más largo (aumentándolos).4​ Por otra parte, si los monetaristas se limitaran a afirmar que hay una relación proporcional entre la oferta monetaria y el nivel general de precios a largo plazo, la mayoría de los economistas aceptarían esta idea, siempre que el periodo a largo plazo sea lo bastante prolongado y otras variables —como el tipo de instituciones financieras existentes— se mantuvieran constantes. Consecuentemente el monetarismo ha sido definido como «la tendencia que enfatiza el papel del gobierno en controlar la cantidad del circulante. Es la visión en la economía monetaria de qué variaciones en la oferta monetaria tienen gran influencia en el producto nacional en el corto plazo y sobre el nivel de precios en el largo, y que los objetivos de la política monetaria se obtienen mejor a través del control de la oferta monetaria.»5

El monetarismo se originó a partir de la economía neoclásica6​ y constituyó una de sus vertientes, tuvo gran influencia en desarrollos posteriores (ver más abajo) y llegó a ser una de las principales fuentes de la Nueva economía clásica.7​ Sin embargo, es necesario mantener presente que no hay solo una aproximación que pueda ser llamada monetarista.8

Orígenes[editar]

El monetarismo tiene una larga tradición en la historia del pensamiento económico. Hay explicaciones detalladas y muy sofisticadas sobre el modo en que un aumento de la cantidad de dinero afecta a los precios, y a la producción a corto plazo, en los escritos de mediados del siglo XVIII, del economista irlandés Richard Cantillon y del filósofo y economista escocés David Hume. (ver Teoría cuantitativa del dinero).

Sin embargo, los orígenes del monetarismo moderno se pueden hallar en la propuesta de John Stuart Mill, de la dependencia general de los precios, sobre la cantidad del dinero en circulación, que sugiere que el nivel general de precios se relaciona con la cantidad de dinero multiplicada por su velocidad de circulación.910

Stuart Mill mismo, a pesar de que acepta en general la teoría cuantitativa,11​ sugiere que lo importante o relevante no es tanto la cantidad física de circulante, sino el crédito y las compras (o demanda) (Stuart Mill consideraba que solo el metálico era dinero propiamente tal. Los billetes son pagarés y, junto con otras notas promisorias –bancarias o individuales, ya sea "a la vista" (o "en demanda") o a plazo– tales como cheques, crédito "en libros" o "a cuenta", etc, constituyen crédito.): “Pero ahora hemos encontrado que hay otras cosas, tales como billetes de banco, letras de cambio y cheques, que circulan como dinero, y realizan todas las funciones del mismo: y surge la pregunta: ¿Operan estos sustitutos sobre los precios en el misma manera que el dinero en sí? ¿Tiende un incremento en la cantidad de papel transferible a aumentar los precios, de la misma manera y grado que un aumento en la cantidad de dinero...?” Ha habido una gran cantidad de debates y argumentos sobre la cuestión de si algunas de estas formas de crédito y, en particular, si los billetes de banco deben ser considerados como dinero. El asunto es tan puramente verbal que apenas merece la pena plantearlo, y uno tendría cierta dificultad en comprender por qué se le atribuye tanta importancia, si no hubiera algunas autoridades que creen, -adhiriéndose todavía a la doctrina de la infancia de la sociedad y de la economía política-, que la cantidad de dinero en comparación con la de los productos básicos, determina los precios en general, y que es importante demostrar que los billetes de banco y no otras formas de crédito son dinero, a fin de apoyar la inferencia de que los billetes de banco y no otras formas de crédito influyen sobre los precios. Es obvio, sin embargo, que los precios no dependen del dinero, sino de las compras. El dinero depositado en un banco y contra el cual no se creen débitos, o que sea debitado para fines distintos a la compra de mercancías, no tiene ningún efecto sobre los precios, de igual forma que un crédito que no se utiliza. El crédito que se utiliza para la compra de productos afecta a los precios de la misma manera que el dinero. El dinero y el crédito están, pues, exactamente a la par, en su efecto sobre los precios; y si optamos clasificar los billetes en una o la otra manera, es en este sentido por completo indiferente.12

La situación que dio relevancia a la sugerencia de Mill fue que, a fines del siglo XIX y principios del XX el antiguo sistema monetario (basado en monedas de metales preciosos, principalmente oro) estaba cayendo en desuso.1314​ La expansión tanto de la población como de la economía misma demandaron una expansión monetaria que la cantidad de metales preciosos poseídos por los bancos en la mayoría de los países no podía satisfacer (aunque en algunos, principalmente Inglaterra, había gran acumulación del metal15​), lo que, a su vez, dio origen a la expansión del "circulante de papel". Pero aún en Inglaterra, con esa gran acumulación de oro, no había lo suficiente a principios del siglo XX como para respaldar con oro y plata la totalidad de ese circulante, incluyendo papel moneda, chequespagarés y otras formas de “dinero bancario” o crédito en circulación. P. H. Wicksteed (un economista marginalista) escribiendo en 1910, describe así la situación:

"El conjunto de reserva metálica mantenida por todos los bancos constituye una fracción muy pequeña de la responsabilidad colectiva total de los bancos para pagar oro en demanda,... (cada depositante)... entonces, tendrá derecho a retirar el monto total de su saldo en oro, y cualquiera puede hacerlo realidad, siempre y cuando la maquinaria esté funcionando sin problemas, pero sería imposible que cada uno lo hiciera (al mismo tiempo), porque la inmensa mayor parte de la propiedad no existe en la forma de [monedas de oro] en absoluto, consiste en toda clase de bienes y obligaciones, de un valor equivalente, en los términos de intercambio marginal, a la suma total que el público tiene el teórico derecho a extraer en oro. Todo existe, sin embargo... el importe total de los depósitos en los bancos en conjunto, representa propiedad real, y toda esa propiedad está en la posesión de los bancos en cada momento, a su importe total... La propiedad de los clientes, representados por sus saldos en el banco, es propiedad real y está haciendo un trabajo real,... (Percibir que) el sistema bancario de Inglaterra consiste en un dispositivo de astucia para hacer que Soberanos de Oro que solo existen como anotaciones en un libro hagan el trabajo de los soberanos reales, es un error fundamental.”.16

En consecuencia el papel moneda comenzó a adquirir cada vez más importancia. Al mismo tiempo, la situación, que ha sido llamada caótica17​ creada por la emisión libre de billetes de bancos privados estaba siendo reemplazada con billetes emitidos y respaldados por el Estado a través del Banco Central.18​ (véase también Sistema de reserva fraccional y bancos centrales ).

En esa situación dos fenómenos se hicieron aparentes. Primero, la población en general aceptó los billetes sin demandar su transformación inmediata en metales preciosos. Segundo, la expansión monetaria -especialmente la del crédito- sin respaldo real en metálico no dio lugar a una inflación desenfrenada, como se temía. Al mismo tiempo –y a nivel de la disciplina– el auge de la escuela marginalista –que sucedió en esa época– implicó el abandono de las sugerencias clásicas acerca de La cuestión de la cantidad del circulante. Esto dio lugar a dudas sobre la validez de la "teoría cuantitativa" (o al menos, las interpretaciones anteriores),19​ y ciertamente demandaba una exploración y explicación. (A. Leijonhufvud, op. cit) (Véase también Chartalismo). Consecuentemente se formularon una variedad de aproximaciones denominadas "monetaristas".

Formulación del enfoque monetarista[editar]

Los monetaristas comparten la concepción de la Economía clásica y neoclásica del equilibrio económico; específicamente, la propuesta que si la oferta monetaria equipara la demanda por liquidez, los precios serán estables. Igualmente comparten la percepción de un mercado libre pero con el proviso que el gobierno (o autoridades monetarias) tienen la obligación de mantener la estabilidad económica ( no obstante, ver "Aporte de Lerner" etc, más abajo ). A diferencia del resto de los neoclásicos (y marginalistas) no utilizan el individualismo metodológico: el interés monetarista se centra en agregados (monetario, demanda, etc)

La idea monetarista básica consiste en analizar en conjunto la demanda total de dinero y la oferta monetaria. Se asume que las autoridades económicas tienen capacidad y poder para fijar la oferta de dinero nominal (sin tener en cuenta los efectos de los precios) ya que controlan tanto la cantidad que se imprime o acuña así como la creación de dinero bancario; pero los individuos y empresan tienen libertad para tomar decisiones sobre la cantidad de efectivo real que desean obtener más bienes y servicios.

Así, la problemática monetarista llega a ser el cómo se establece el equilibrio o estabilidad económica, en la ausencia de un sistema obvio de regulación del circulante (incluyendo el crédito). Específicamente, cuál es la política monetaria que un gobierno debe seguir a fin de obtener y mantener estabilidad y cuáles son los mecanismos que esa autoridad monetaria posee con ese propósito, dado que, por un lado, ya sea los bancos privados, en esa época, y el Estado en general pueden, teniendo en cuenta el crédito, emitir casi libremente y de hecho se está emitiendo por sobre la paridad teórica exigida ya sea por el patrón oro o, más recientemente, cualquier otro, y, por el otro, dado que, como Stuart Mill observa, no importa lo que la autoridad haga, si alguien desea o encuentra conveniente utilizar el crédito, lo utilizara. Esto, por supuesto, llama atención al papel y regulación del crédito.

Aporte de Wicksell[editar]

Las sugerencias que nos interesan de Knut Wicksell se encuentran principalmente en su "Geldzins und Güterpreise" (1889)20​). En general Wicksell buscó defender la sugerencia de la teoría cuantitativa. Desde su punto de vista hay una cierta cantidad de circulante que mantiene los precios estables. Esa cantidad está determinada por la relación entre tasa de interés y la tasa de ganancia del capital.21​ Nótese que esa sugerencia implica que la tasa de interés es la última determinante de la cantidad de circulante y, en consecuencia, de los precios. Esta posición se puede trazar a la tentativa de Stuart Mill de preservar tanto la teoría cuantitativa como la dicótoma clásica.

La tesis de Wicksell se puede resumir así: la cantidad de circulante que mantiene estabilidad de precios es la que el mercado naturalmente demanda, y es la obligación de los bancos, en general, y del estado, en particular, proveerla.22​ Eso se consigue a través del estado (Banco central o equivalente) imprimiendo el suficiente dinero y poniéndolo a disposición del público. No importa si el estado imprime en exceso (exceso de oferta), siempre y cuando ese público o mercado solo utilice lo que naturalmente necesite. Esa condición (Es decir, que tanto la oferta como la demanda monetaria se igualen) se satisfará si la tasa de interés es la natural. Si la tasa de interés a la que el banco (o bancos) conceden préstamos no es la natural, habrá ya sea exceso o escasez de circulante y los precios no estarán en equilibrio.23

Wicksell establece una diferencia fundamental entre la tasa normal o natural de interés y la que puede ser llamada bancaria o financiera. La tasa normal o natural es aquella en la cual los ahorros equiparan a la inversión. En otras palabras, es aquella tasa de interés del capital que existiría si la economía estuviera en equilibrio y ni siquiera hubieran bancos u otras instituciones financieras (de hecho, en la opinión de Wicksell, incluso si los préstamos o inversiones no fueran en dinero sino en bienes de capital). Es decir, es equivalente a la tasa de ganancia en una situación de equilibrio económico. Pero, como es obvio, los bancos ni pagan por depósitos ni prestan a esa tasa, lo que introduce un elemento de inestabilidad. Adicionalmente, la tasa natural no es permanente. Si los bancos prestan a una tasa inferior, el ahorro caerá, habrá exceso de demanda y los precios aumentaran. Viceversa, si los bancos demandan sobre esa tasa natural por sus créditos, aumentara el ahorro y habrá disminución de inversión y demanda en general, lo que disminuirá los precios.24

Lo anterior parece sugerir la necesidad de establecer entonces cual es esa tasa natural, lo que, por lo menos en los tiempos de Wicksell era complejo25​ (especialmente dado que las condiciones reales están en constante flujo). Sin embargo, Wicksell sugiere una solución práctica que es simple:

"Esto no significa que los bancos deban en realidad determinar la tasa natural antes de fijar sus propias tasas de interés. Eso sería, por supuesto, impráctico y también innecesario. Dado que el precio corriente de las mercaderías provee una medida confiable del acuerdo o desacuerdo de ambas tasas. El procedimiento es más bien simple: en la medida que los precios permanezcan sin cambiar la tasa de interés de los bancos debe permanecer sin cambiar. Si los precios aumentan, la tasa de interés de los bancos debe aumentar y si los precios caen, la tasa de interés debe ser disminuida y a partir de ese momento mantenida a ese nuevo nivel hasta que una nueva modificación de los precios demande una nueva modificación del interés en una dirección o la otra como se explica en los textos de un libro" (K. Wickell, op. cit).

Es decir, las autoridades monetarias deberían practicar lo que ahora se llama Inflación objetivo.2627

Dado que, de hecho, la economía (y la población) está creciendo, ese crecimiento se financia con crédito o dinero creado de la nada28​ por las autoridades financieras y los bancos. Siempre y cuando ese dinero se preste a la misma tasa de interés normal, los precios se mantendrán.

Ese argumento general llegó a tener gran influencia posterior tanto a nivel general en teoría y práctica macro económica2930​ como en dos escuelas que generalmente se consideran contrapuestas, constituyendo, por un lado, una de las bases de la teoría austríaca del ciclo económico31​ y, por el otro, una de las bases del keynesianismo.32

Posteriormente Fisher denominó a la tasa normal o natural tasa real y la tasa bancaria tasa nominal.

Famosamente Fisher disputó la sugerencia de Wicksell en el sentido que es la tasa de interés lo que determina los precios, lo que ha dado origen a una de las divisiones más profundas en la aproximación a problemas financieros en la macroeconomía33​ (Para otros aspectos e implicaciones de estas diferencias, ver34​) que culminó en el Debate de las dos Cambridge. La posición de Wicksell, ya delineada influyendo en las escuelas mencionadas, la de Fisher influyo a Milton Friedman, y a través de él, a los Nuevos clásicos.35​ Esto ha llevado a algunos a sugerir la existencia de dos tipos de monetarismo.36

Aporte del Grupo de Cambridge[editar]

El llamado “Grupo de Cambridge” representa las concepciones de un grupo de economistas neoclásicos que pertenecieron a la Universidad de Cambridge –integrado principalmente por Alfred MarshallPigouJohn Maynard Keynes cuando joven, etc.– en materias financieras y, por ende, de considerable importancia en el monetarismo.37​ Su representante más conocido en asuntos monetarios es Ralph George Hawtrey.

Para los integrantes del grupo (y los influidos por el), la función del dinero es no solo servir como facilitador de comercio o medio de cambio sino también como mecanismo de conservar valor entre transacciones. Esto implica que los individuos (incluyendo empresas, etc) pueden considerar conveniente mantener cierta cantidad de dinero como reserva (monetaria) líquida.

Lo anterior introduce la llamada Ecuación de Cambridge que formaliza el concepto de "propensión a mantener dinero en los bolsillos" y lo representa por la letra k:

En el cual,  es la demanda de dinero, P precios, Y el ingreso total y k la fracción de circulante mantenida como reserva líquida.

Nótese que en esta visión la demanda de dinero (cantidad de circulante) corresponde no tanto a las tasas de interés, como Wicksell sugiere, sino a la relación volumen total de ventas o volumen de comercio (PY) más la cantidad mantenida como reserva. Pero esa cantidad de reserva depende a su vez de las tasas de interés. Esa situación fue directamente examinada por Hawtrey.

Contribución de Hawtrey[editar]

La preocupación central de Hawtrey, en sus numerosas obras, fue identificar las herramientas a disposición de las autoridades monetarias. A fin de determinar esas, Hawtrey fue uno de los primeros en proponer una interpretación monetaria del ciclo económico,38​ para lo cual se basó en el trabajo tanto de los otros miembros del grupo de Cambridge como en el de Wicksell,39​ sirviendo así como puente entre esas ideas y el trabajo posterior de Keynes. (Keynes y Hawtrey eran amigos, a pesar de lo cual no compartían propuestas40​).

Adicionalmente apoyó lo que se llamó más tarde la Perspectiva de Hacienda (Treasury View) — la sugerencia que la política fiscal no tiene ningún efecto sobre el monto total de la actividad económica y/o el desempleo, incluso en tiempos de recesión económica. También adelantó en 1931 el concepto que llegó a ser conocido como el efecto multiplicador (o, simplemente, "el multiplicador"), un coeficiente que muestra el efecto de un cambio en la inversión nacional total en el monto de la renta nacional total.

Su propuesta en relación a los ciclos puede ser resumida así: Los actores principales en el ciclo económico son los mayoristas u otros intermediarios que basan sus actividades en el crédito bancario y por tanto son muy sensitivos a las tasas de interés. Cualquier inyección de dinero que reduzca la tasa de interés induce a estos intermediarios a incrementar sus inventarios; lo que hacen mediante el aumento de sus endeudamiento con los bancos y exigiendo aumentos en la producción de las empresas. Pero el aumento de la producción toma tiempo, consecuentemente, la oferta monetaria es por lo menos momentáneamente excesiva en relación al ingreso real (formado por salarios). Esto conduce a una mayor demanda de productos de inversión por los inversionistas (que prevén un aumento de ventas), demanda adicional que, a su vez, reduce los inventarios de estos intermediarios mayoristas. Al darse cuenta de sus inventarios decaen, esos mayoristas volverán a exigir que las empresas aumenten la producción y pedir prestado el dinero para hacerlo. Pero esto una vez más que conduce a un "exceso" de circulante, etc. Eventualmente los bancos reducirán el nivel de sus préstamos –al ver que sus reservas líquidas se aproximan al límite–. Los mayoristas se ven obligados a reducir sus inventarios y demandas a las empresas, estas reducen producción, y el ciclo ahora entra en una fase recesiva. Esto puede, en la opinión de Hawtrey, terminar en un callejón sin salida: si las ventas decaen más rápido que lo que los mayoristas previeron, sus inventarios pueden aumentar en lugar de decaer. En esa situación, ninguna oferta de dinero, por reducida que sea la tasa de interés, los inducirá a endeudarse para comprar de los productores, consecuentemente la demanda cae indefinidamente. En la opinión de Hawtrey, esa fue la situación que condujo a la Gran depresión.

La solución que Hawtrey propuso llegó a ser conocida como Política monetaria activa o discrecionaria. Esta se basa en la propuesta que las autoridades monetarias deben tener una actitud proactiva, interviniendo a fin de prevenir la aparición de situaciones que puedan degenerar en crisis: "es mucho mejor regular el crédito constantemente de tal manera que ninguno de los dos círculos viciosos (inflación o deflación) puedan arraigarse seriamente". En la práctica una política monetaria activa significa que el Banco central (o autoridad monetaria) debe participar en los mercados financieros (por ejemplo, comprando o vendiendo divisas); variando las tasas de interés y los requerimientos de reservas bancarias, etc. con la intención de modificar tanto la cantidad de circulante como las tasas de interés a fin mantener el ingreso nacional estable.41

Nótese que los mecanismos que esta propuesta sugiere son exclusivamente monetarios, diferenciándose así de la propuesta posterior de Keynes acerca de una política fiscal activa.42

Aporte de Fisher[editar]

El trabajo de Irving Fisher (quien ha sido descrito como el mejor economista que EE. UU. ha producido43​), se puede encontrar en su "The Theory of interest"44​ (1930).

Al igual que Wicksell, Fisher se basa y trata de defender la teoría cuantitativa (pero abandona implícitamente la dicotomía). En esa defensa de la teoría cuantitativa Fisher la actualiza, introduciendo la llamada Ecuación de intercambio, que generalmente se presenta de la siguiente manera:

en la cual

 es la cantidad total de dinero circulando en una economía en un momento o periodo dado (en las ecuaciones originales Fisher establece una diferencia entre el dinero en efectivo y los depósitos de cuentas corrientes. Ambas sumas constituyen el "circulante" en un momento dado).
 es la Velocidad del dinero, es decir, el promedio de veces que esa cantidad de dinero es gastada o circula en esa economía en ese periodo.
 son los precios.
 es la cantidad de bienes "vendidos" en ese periodo. (considerando cada venta o transacción de cada bien. Es decir, una mercadería puede ser contada varias veces, una por cada venta que experimente)

Así, por ejemplo; P Q es el costo (o precio) nominal de todo lo vendido/comprado en una economía determinada en un periodo dado. La V de Fisher es el inverso del k de la "ecuación de Cambridge".4546

Fisher argumenta que la velocidad del dinero es relativamente estable. Consecuentemente, asumiendo equilibrio y empleo pleno, lo fundamental es la cantidad del circulante. Si esa cantidad aumenta, aumentara el resultado de PQ. Pero, dado que Q no puede cambiar a menos que cambien las variables técnicas, lo único que puede realmente cambiar es P, es decir, los precios. (si no hay pleno empleo, es posible que un aumento de M lleve a uno de Q).

Sigue que cambios en precios se deben a cambios en el circulante. Inversamente, a fin de controlar los precios (evitar inflación o deflación) se debe controlar la cantidad de circulante. A partir de lo anterior, Fisher propuso un plan a fin de estabilizar la moneda.47​ Sin embargo, para entenderla es necesario tener una visión más general de su posición.

Fisher comenzó tratando de establecer las bases sobre la cual el equilibrio se establece. Desde el punto de vista monetario, esto equivale a establecer como se llega a la situación en la cual los ahorros igualan a la inversión. (que implica que los precios serán estable. Fisher creía, como los monetaristas en general, que son las fluctuaciones de precios las que causan las crisis). Inicialmente Fisher no concedió mayor importancia en el cálculo de la cantidad de circulante a aquel que se origina en cuentas corrientes (chequestarjetas de crédito, etc), considerando que tales depósitos constituyen una fracción estable y menor del circulante. Otra manera de decir eso es que solo el volumen total de moneda impresa y/o acuñada cuenta para los cálculos. Con posterioridad a la gran crisis de la década del 30 del siglo XX, Fisher cambio de opinión.

Fisher sugirió originalmente48​ que la tasa de ganancia (o tasa de interés real) depende de dos factores: la voluntad de ahorro o "posponer consumo" de la sociedad y las “tasa de oportunidad de inversión” (que depende de los niveles tecnológicos y recursos naturales disponibles). En un extremo, todos los recursos se utilizan para consumir en el presente. En el otro, todos se utilizan para invertir (consumir en el futuro). El equilibrio se establece en ese punto en el cual ambas tendencias se igualan. Se puede concebir entonces la tasa de interés real (o tasa de ganancia) como el premio que los individuos demandan a fin de posponer su consumo. Dado que cada unidad de consumo presente extra disminuye en su “margen de utilidad” pero lo mismo sucede con unidades adicionales de inversión o consumo futuro, también puede ser percibida como el punto en el cual se igualan las utilidades marginales de ambas variables.

Sin embargo lo anterior no resuelve el problema de la expansión de circulante y el como establecer, en forma práctica, cual es el nivel apropiado del mismo. La propuesta de Fisher para lograr esto era el abandono del estándar del oro (incluyendo el uso de monedas de metales preciosos) y su reemplazo con papel moneda cambiable a oro libremente pero a una tasa variable a fin de mantener el poder de compra de la unidad monetaria. Por ejemplo, si los precios varían en un 1%, la cantidad de oro que una unidad monetaria “compra” también variaría en un 1%, de esa manera, los precios se mantendrían estable en relación a la “moneda legal”.49​ Nótese que esto implica que alguien (el Estado o Gobierno) es responsable de “producir” el oro necesario para mantener esa estabilidad. Es decir, la función del Estado es mantener la estabilidad monetaria. Por ejemplo, si la cantidad de oro en existencia aumenta (produciendo inflación) el Estado debe reducir el oro que cada unidad monetaria representa (reducir el precio del oro). Eso lleva a los individuos a cambiar sus billetes por oro, reduciendo el circulante y aumentando los precios, restableciendo así el equilibrio, etc.

Posteriormente al comienzo de la Gran Crisis, Fisher extendió su teoría del interés,50​ agregando otro factor: los créditos bancarios que se originan en los préstamos de los dineros depositados en cuentas corrientes, el que al mismo tiempo está disponible para los propietarios de las cuentas; lo que significa que el circulante se expande rápidamente (los bancos “crean dinero de la nada”). Tales excesos de crédito llevan a exceso de liquidez que aumenta los precios, En la presencia de inflación, los individuos demandan, en retorno por sus inversiones, no solo la tasa de interés real sino también una fracción que compense por la pérdida de poder de compra de su dinero. Esta “tasa de interés nominal” iguala entonces a la tasa de interés real más la tasa de inflación esperada.

Por ejemplo, asumase que la tasa de interés real (o tasa de ganancia) es 5% y la tasa de inflación, por decir algo, 3%. Los inversionistas demandaran aproximadamente 8% de retorno en sus inversiones, a fin de obtener no solo la ganancia esperada, sino también el retorno del poder de compra de las sumas invertidas. El efecto que la tasa de inflación que se anticipa tiene sobre las tasas de interés se conoce como Efecto de Fisher.

La solución obvia, en la opinión de Fisher, es requerir que depósitos de cuentas corrientes tengan 100% de respaldo: los bancos solo podrían prestar su propio dinero (proveniente de la venta de acciones del banco, etc) o aquel en cuentas de depósito. Esto eliminaría corridas bancarias pero al mismo tiempo muchas de las ganancias de los bancos, los que tendrían que cobrar por el dinero guardado en cuentas corrientes.51

Otro efecto de la gran crisis fue el abandono del patrón oro como medida de valor de la moneda. Esto requirió que Fisher modificara su propuesta de política monetaria activa. En lugar de compra/venta de oro, el estado debería participar en el mercado de activos monetarios (acciones, bonos, etc), comprando tales activos si los precios decaen y vendiendo si los precios aumentan. En otras palabras, los activos financieros en la bolsa reemplazarían el oro.51

Nótese que, a través de todo lo anterior, lo fundamental es, a diferencia de Wicksell, la cantidad de circulante, no la tasa de interés. Es el exceso de dinero, en esta visión, lo que lleva a un incremento en los precios y esa inflación conduce, debido al efecto de Fisher, al aumento en la tasa de interés nominal o bancaria (lo que eventualmente afecta la tasa de interés real o de ganancia). La función del estado, a fin de mantener precios estables, es controlar el circulante, tanto a través de limitar su impresión como modificando las tasas de encaje y, en general, con una participación activa en los mercados financieros.

Sin embargo, y debido principalmente a una predicción generalmente percibida como seriamente errónea,52​ el aporte de Fisher cayó en el olvido hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue revivido gracias al trabajo de Clark Warburton (quien fue descrito como “el primer monetarista en el periodo que siguió la Segunda Guerra Mundial53​) y quien sirvió de puente entre el trabajo de Fisher y el de Friedman.

Un punto controversial es la propuesta de algunos que Keynes no fue tanto influido por la visión de Wicksell sino más bien la de Fisher, estando consecuentemente, monetariamente más cerca del grupo de teorías llamadas "cuantitativas", representadas por, entre otros, Fisher, Milton Friedman y Don Patinkin (esta es un área compleja. Para una introducción, ver Roger W. Garrison (1993): Is Milton Friedman a Keynesian?).

Aporte de Lerner[editar]

Las propuestas de Abba Lerner, que se remontan a 194354​ y dieron origen a la llamada Finanza funcional, son demasiado complejas como presentar aquí algo más que un resumen general y simplista. A pesar de que es posible trazar muchas de esas sugerencias a las propuestas de los autores ya delineados, están expuestas en forma tal que son generalmente sorprendentes a primera vista para los no especialistas. Desde este punto de vista, el aporte de Lerner puede ser visto como una sistematización de posiciones anteriores. Hay sin embargo una sugerencia que es genuinamente revolucionaria: el abandono de la tentativa de mantener un equilibrio económico (equiparado como objetivo de las finanzas sanas de las propuestas anteriores) y su reemplazo con la propuesta que el objetivo principal de las políticas económicas estatales es promover el crecimiento y desarrollo. (nótese el cambio de énfasis: de solo política monetaria a políticas económicas55​).

La posición de Lerner puede ser vista como prefigurando o introduciendo las concepciones monetarias modernas.56​ Una exposición sucinta de esa propuestas podría ser:

  • Cualquier política monetaria o política fiscal solo debe ser juzgada en relación a los efectos pertinentes a la función principal del Estado: promover crecimiento económico. En relación a ese objetivo, la búsqueda del equilibrio es, a los más, secundaria. Dado que el Estado tiene el poder de emitir dinero, carece de sentido que en lugar de hacerlo ya sea cobre impuestos o se endeude. (las funciones de esos mecanismos no son financiar al Estado). Adicionalmente, los gastos del gobierno generan ingresos para el sector privado, mientras que los impuestos reducen la renta privada disponible. Cuando el gasto público supera los ingresos tributarios (hay déficit presupuestario), hay una adición neta a la renta disponible de los hogares y empresas. Parte de esa riqueza extra se deposita en bancos, en la forma de cuentas de ahorro que devienen interés a una tasa que oscila entre la tasa de ganancia y la tasa de interés básica o estatal (dado que los bancos usan esos depósitos tanto para financiar inversión como para mantener depósitos en el Banco central o para comprar Bonos del Estado, que pagan interés (ver Tasa de cero riesgo y La deuda pública como instrumento del mercado de valores de renta fija). Así, el sector privado llega a ser más rico en un monto por lo menos igual al déficit del gobierno.
  • Sin embargo, el Estado no puede forzar a los individuos a aceptar el dinero extra (y aún si pudiera, tal "distribución" no tendría otros resultados que la inflación). El dinero solo puede entrar en circulación a través de otros mecanismos (por ejemplo, el Estado autoriza a los bancos a reducir su encaje, lo que significa que el nivel de préstamos potencialmente aumenta). Esto implica, en la opinión de Lerner, que las herramientas principales que el Estado posee para lograr sus objetivos son esos mecanismos, y no la impresión de dinero (a la que, sin embargo, el Estado debe recurrir sin vacilación si es conveniente o necesario). En sus palabras: “Todas las decisiones de importancia se hacen cuando se decide aplicar los instrumentos fiscales... Si uno de esos instrumentos envuelve el pago de dinero... el efecto será el mismo ya sea si el dinero estaba depositado en el tesoro o si fue necesario imprimirlo porque ese tesoro no tenía lo suficiente.... el uso del instrumento nunca debería ser restringido simplemente porque podría no haber lo suficiente en reserva en el tesoro en el momento."57​ Sigue que el Estado tiene a su disposición varios mecanismos para lograr su objetivo. Lerner sugiere que hay tres "pares" de instrumentos financieros:
  • Cobro de impuestos y gastos fiscales.
  • Compra y ventas por parte del Estado.
  • Préstamos y endeudamiento fiscal.

Nótese que algunos de esos mecanismos son más apropiados para promover expansión, otros para reducirla (cuando, por ejemplo, la economía se "sobrecalienta" o, en otras palabra, se expande demasiado rápidamente).

Deuda de Estados Unidos desde 1940 hasta 2010. La línea roja indica la deuda pública neta y la línea negra indica la deuda total. La diferencia entre ambas incluye la deuda que mantiene el gobierno federal consigo mismo. El segundo panel muestra las mismas deudas pero en función del porcentaje del PIB estadounidense (la división se realiza entre dólares del mismo año) mientras que el panel de arriba está deflactado al valor de 2010.

La contribución de Lerner, a pesar de que en la actualidad se considera simplista, fue aplicada en EEU en el periodo que va desde el fin de la Segunda Guerra Mundial a la primera parte de la década de 1970, y ha tenido gran influencia en concepciones monetarias modernas.58​ Generalmente se considera que fue responsable de un cambio de la percepción de la "necesidad", sugerida por los monetaristas anteriores, de mantener de un presupuesto equilibrado a la que lo que realmente importa es el tamaño de tales déficits como porcentaje del PIB,5960616263​ lo que fue utilizado como justificación de una alegada tendencia en ese país a mantener déficit presupuestarios64​ (y a aumentar la cantidad de dólares en circulación - Ver Crisis del techo de deuda de Estados Unidos de 2011).

Algunos han interpretado lo anterior como sugiriendo que el Estado puede imprimir ilimitadamente. Es necesario notar que la finanza funcional no sugiere ni déficits ni superávits permanentes. La finanza funcional no es una propuesta o política acerca de medidas financieras permanentes como tales, sino más bien un sistema o aproximación que sugiere que la manera apropiada de medir o evaluar cualquier propuesta es en relación a los resultados, no en relación a algún principio general o algún sistema ideal, etc. Nótese (gráfico a la izquierda) que la deuda pública de EE. UU. — país en el cual estas propuestas fueron aplicadas entre 1950- 1980— disminuyó tanto en el total como en porcentaje del PIB en ese periodo.

Igualmente se ha sugerido que las propuestas de Lerner son la base de la política del llamado estímulo monetario65​ o Flexibilización cuantitativa que se ha utilizado en numerosos países como consecuencia de la Crisis financiera de 2008 ), siendo, en ese sentido, generalmente aceptada. Sin embargo, esta percepción no es del todo correcta.66​ Si no otra cosa, la práctica posterior parece haber diluido la propuesta de Lerner de una en la cual se puede recurrir a la emisión de dinero si es necesario a fin de financiar un instrumento fiscal a una en la cual basta y sobra con poner dinero a disposición del público o, más recientemente, los bancos a fin de estabilizar sus reservas, pero no para financiar demanda.67

Las sugerencias de Lerner también han tenido gran influencia en lo que se llama Teoría Monetaria Moderna68​ (posición que se desarrolló a partir del trabajo de Lerner y el Chartalismo69​), ambas aproximaciones teniendo asunciones similares o complementarias.70

Contribución de Friedman[editar]

El aporte de Milton Friedman es demasiado vasto como para ofrecer algo más que una puntualización simplista. Friedman es considerado el fundador del monetarismo moderno,7172​ tal como es ejemplificado en la Escuela de Economía de Chicago y una de mayores influencias en el pensamiento económico en la segunda parte del siglo XX e incluso posteriormente, a través de su influencia en la Nueva economía clásica.

Friedman introdujo lo que generalmente se considera la concepción o interpretación actual (fines del siglo XX y principios del XXI) de la teoría cuantitativa.73​ Se puede considerar que Friedman sintetiza el acercamiento de los monetaristas previos, basándose principalmente en las sugerencias de Fisher y Lerner. Por ejemplo: "Lo que deberíamos considerar y lo que se está considerando es una legislación que limite los impuestos y gastos fiscales de año a año a no más que el aumento de la población y la inflación. No creo que haya necesidad que eso sea en la forma de un presupuesto balanceado, pero (esa propuesta) podría ser una forma de lograrlo”.74​ "La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario".75​ "El camino más seguro para una recuperación económica sana es aumentar la tasa de crecimiento monetario, para cambiar la escasez de dinero a dinero fácil,.... pero sin volver a la exageración. Eso haría que las tan necesarias reformas económicas y financieras fueran mucho más fácil de conseguir.".76

De acuerdo a la interpretación de Friedman de la teoría cuantitativa, tanto la velocidad de circulación como la demanda de dinero son, asumiendo que las variables económicas están en sus relaciones o “niveles naturales”, estables en el corto plazo,77​ reflejando preferencias individuales o institucionales acerca de cuanto ahorrar o consumir. Variaciones en la cantidad de circulante llevan entonces a tentativas, por parte de empresas e individuos, a mantener esas preferencias, por ejemplo, librándose de excesos de dinero (lo que significa un aumento en la demanda). Pero, crucialmente, una sociedad no puede, en conjunto, librarse de tal exceso monetario, especialmente si la sociedad esta a sus niveles naturales de producción y empleo. Consecuentemente, los precios aumentaran. Eventualmente se llegará a un nuevo punto de equilibrio, pero ese punto será a los nuevos precios. Faltas de circulante darán origen al proceso opuesto.

Famosamente Friedman ejemplificó lo anterior en su monumental A monetary history of the United States, 1867-1960. En esa obra Friedman argumenta que la causa principal de la Gran Crisis fue la restricción que las autoridades monetarias de EE. UU. habrían impuesto en 1930 siguiendo un periodo relativamente prolongado de políticas monetarias expansionistas.78

Eso dio origen a la percepción que la crisis se podría haber evitado si el banco central de EE. UU. –la Reserva Federal (FED)– hubiera expandido la cantidad de circulante, dado que el dinero funciona como un multiplicador monetario79​ Friedman argumentó, por ejemplo en una entrevista con Peter Jaworski, que "aunque el FED no provocó la crisis de 1929, sí la empeoró al reducir la oferta monetaria en un tiempo en el cual se necesitaba más liquidez" (lo que ha llegado a ser la base teórica más general para "el estímulo monetario" tal como se ha implementado80​). Paul Krugman comenta al respecto: “Un tema central de la Teoría General de Keynes fue la impotencia de la política monetaria en condiciones del tipo de la depresión. Pero Milton Friedman y Anna Shwartz, en su magistral historia monetaria de los EE. UU., proponen que el Banco Federal podría haber prevenido la Gran Depresión –una propuesta que más tarde, en escritos populares, incluyendo los de Friedman mismo, se transmuto en la propuesta que el Banco Federal causó la depresión–. Ahora, lo que el Banco realmente controlaba era la base monetaria –circulante más reservas bancarias–. Como la figura muestra, esa base se expandió en la realidad durante la gran depresión, por lo cual es difícil hacer el caso que la Reserva causó la depresión. Pero se puede argumentar que la depresión podría haber sido prevenida si el Banco Federal hubiera hecho más –si hubiera expandido la base monetaria más rápidamente y hubiera hecho más para rescatar los bancos en problemas. y «Así, aquí estamos (2008), mirando una crisis reminescente de la de los 30. Y esta vez el Banco Federal ha sido espectacularmente agresivo acerca de aumentar la base monetaria.. y adivinen que pasa? no parece estar funcionando».81

Friedman continuó a tratar de dilucidar el papel que fuerzas tanto económicas como monetarias juegan en la economía en general y en el empleo en particular. Friedman sugiere que el equilibrio económico no implica necesariamente estabilidad de precios, como concepciones anteriores asumían, sino más bien que la estabilidad económica depende de variaciones anticipadas que permiten mantener “relaciones naturales” entre las variables. Por ejemplo, el nivel natural de desempleo (NAIRU) es aquel en el cual la inflación observada es igual a la esperada.82

Consecuentemente, Friedman propone el abandono de las políticas monetarias y su reemplazo con la regla monetaria: El estado debe aumentar la cantidad de circulante a una tasa anual regular y estable, que Friedman propone es entre 3 % y 5 %83​ (pero que generalmente se interpreta como correspondiendo a la tasa de crecimiento económico) (nótese que para Friedman lo fundamental es que esa tasa sea estable y predecible por el público - ver op. cit) Dado que esa tasa de crecimiento no es absolutamente predecible, y dado que el aumento del circulante si lo es, eso podría dar origen a un cierto nivel de inflación, pero, en la medida que esa inflación es anticipada, el resultado no será problemático. La economía se mantendrá “estable”.84​ En todo caso, la regla monetaria no prohíbe el uso de las tasas de interés a fin de controlar las variaciones de demanda dentro de los límites que la regla permite.85

Aporte de Taylor[editar]

A partir de lo anterior se ha observado un interés en el desarrollo de las posibles reglas monetarias. De particular interés en esta área es el aporte de John B. Taylor.

En 1977, Taylor y Edmund Phelps mostraron86​ que la política monetaria es útil para estabilizar la economía si los salarios son pegajosos,87​ incluso cuando todos los trabajadores y las empresas tienen expectativas racionales. Esto demostró que algunas de las sugerencias de la economía keynesiana se mantienen bajo la asunciones de las expectativas racionales. Esto es importante porque Thomas Sargent y Neil Wallace habían argumentado que las expectativas racionales hacen la política macroeconómica inútil para lograr estabilidad económica. Los resultados de Taylor y Phelps mostraron que la asunción de Sargent y Wallace no era fundamentalmente las expectativas racionales, sino los precios perfectamente flexibles.88​ Consecuentemente el Modelo de superposion temporal de los contratos salariales de Taylor se convirtió en uno de los pilares de la Nueva Economía Keynesiana.

Taylor avanzó a explorar qué tipo de reglas de política monetaria es más efectiva para reducir el coste al Bienestar social de los ciclos económicos: deberían los bancos centrales tratar de controlar la oferta monetaria, el nivel de precios, o la tasa de interés, y en relación a cuales cambios deberían reaccionar estos instrumentos: cambios en la producción, el desempleo, precios de los activos, o las tasas de inflación?. Taylor demostró que había un compromiso —más tarde llamado Curva de Taylor— entre la volatilidad de la inflación y la de la producción.899091​ Taylor propuso92​ una política que el considera simple y efectiva: los bancos centrales deberían manipular las tasas de interés de corto plazo, elevando las tasas a fin de enfriar la economía cuando la inflación o el crecimiento del producto se vuelve excesivo, y la reduciendo esas tasas cuando una de esas medidas cae demasiado bajo. Esto ha llegado a ser conocido como la Regla de Taylor.

Una disposición clave de la regla de Taylor — a veces llamado el Principio de Taylor— es que la tasa de interés nominal debe reaccionar exageradamente, por ejemplo, aumentando más de un punto porcentual cada aumento de un uno por ciento de la inflación.93​ (y viceversa, disminuyendo en más de un punto por cada punto que los precios o la producción decae).

La regla de Taylor se ha transformado en una posición generalmente aceptada como base para las decisiones monetarias;94​ constituyendo uno de los principales aspectos a considerar en discusiones acerca de políticas monetarias tanto en EE. UU.95​ como en la Unión Europea.96

Citas y referencias[editar]

  1.  Stanley L Brue y Randy R Grant; (2008): Historia del pensamiento económico (Spanish Edition). Editorial: Cengage Learning, México
  2.  Por ejemplo: William Anglas: ESCUELAS DE PENSAMIENTO MONETARISTAS Y KEYNESIANOSHenry Hazlitt¿En dónde se equivocan los monetaristas?
  3.  por ejemplo: PATRICIO MELLER (1986):KEYNESIANISMO Y MONETARISMO: DISCREPANCIAS METODOLÓGICAS
  4.  Por ejemplo, Milton Friedman sugiere —en "Studies in the Quantity Theory of Money} (1956)— que los efectos de aumento del circulante en el corto plazo son aumentar empleo y producción, pero en el largo plazo los efectos de tal incremento monetario solo son inflación. Ver también Universidad de Alcalá (UAH): Modelo OA-DA IIShocks y Mecanismos de Propagacion. A: Los efectos de una expansión monetaria] (documento se puede bajar desde www2.uah.es/econ/MacroII/Presentaciones/OADA_II.ppt
  5.  Phillip Cagan, 1987. "Monetarism," The New Palgrave: A Dictionary of Economics, v. 3, Reprinted in John Eatwell et al. (1989), Money: The New Palgrave, pp. 195-205 & 492-497.
  6.  Stanley L Brue y Randy R Grant; (2008): Historia del pensamiento económico (Spanish Edition). Editorial: Cengage Learning, México
  7.  James Tobin, por ejemplo, llegó a llamar a los nuevos clásicos “monetaristas modelo 2” (ver “The Monetarist Counter-Revolution Today -an Appraisal” en Econ. Journal, Mar 1981, 91 (361), pp 29-42). Sin embargo es necesario notar que hay diferencias entre los monetaristas y los nuevos clásicos (ver, por ejemplo: Kevin D. Hoover - 1984 Two Types of Monetarism.) consecuentemente es más apropiado sugerir que el nuevo clasicismo evoluciono a partir o sobre la base del monetarismo (ver por ejemplo Roger A. McCain (2000): From Monetarism New Classical Economics.
  8.  A Leijonhufvud (2009): «Wicksell, Hayek, Keynes, Friedman: Whom Should We Follow?» Archivado el 10 de octubre de 2011 en la Wayback Machine.
  9.  Mill, John Stuart; Principles of Political Economy (1848). part II CHAPTER VIII: Of the Value of Money, as Dependent on Demand and Supply
  10.  The Bernard Schwartz Center for Economic Policy Analysis: "La bestia que John Stuart Mill liberó de la jaula, la "teoría cuantitativa pura" de Hume, sería recogida por primera vez por Simon Newcomb (1885) y luego, más notoriamente, por Irving Fisher, en su "Poder adquisitivo del dinero" (1911 ). La teoría puede ser resumida sucintamente referiendonos a la famosa "ecuación de intercambio" introducida por estos dos economistas." en «The Quantity Theory of Money.» Archivado el 30 de abril de 2011 en la Wayback Machine.
  11.  Stuart Mill: “No es, sin embargo, del último o del promedio, sino de los precios inmediatos y temporales, de los que ahora nos ocupamos. Esos, como hemos visto, pueden diferir en gran medida de la norma del costo de producción. Entre otras causas de fluctuación, una que hemos encontrado es la cantidad de dinero en circulación. Mientras otras cosas sean las mismas, un aumento del dinero en circulación aumenta los precios, una disminución los disminuye. Si se ofrece más dinero para circulación, que la cantidad que puede circular, en relación confortable a su costo de producción, el valor del dinero, por la duración del exceso, se mantendrá por debajo del nivel de costo de producción y los precios en general serán sostenidos sobre la tasa natural.” en "Principles of Political Economy with some of their Applications to Social Philosophy" Book III, Chapter XII Influence of Credit on Prices párrafo 2 (en inglés en el original)
  12.  Stuart Mill: "Principles of Political Economy with some of their Applications to Social Philosophy" Book III, Chapter XII Influence of Credit on Prices párrafos 3 y 27 (en inglés en el original)
  13.  Para una introducción a todo esto, ver Causas en Imperialismo] y Pugnas Imperialistas. Siglo XIX. Para empezar a profundizar: Jude Wanniski Una historia económica del Siglo XX y ERIC HOBSBAWM: “EL GRAN BOOM”
  14.  D Laidler When Giants Walked the Earth
  15.  Para una introducción a este aspecto, ver Fernando Ossa El Sistema Monetario Internacional: Antecedentes y Perspectivas Archivado el 8 de enero de 2014 en la Wayback Machine.
  16.  P. H. Wicksteed (1910): Common Sense of Political Economy ( II.7.15)
  17.  por ejemplo: Federal Reserve Bank of Boston:"HISTORY AT YOUR FINGERTIPS" AND "SPIRIT OF THE NATION"
  18.  Para todo esto ver, por ejemplo: AXEL LEIJONHUFVUD (1997): The Wicksellian Heritage
  19.  De acuerdo a la teoría cuantitativa los precios son estrictamente proporcionales a la cantidad monetaria. Dado que el circulante estaba aumentado pero los precios por los menos se mantenían —y de hecho a menudo disminuían, debido a la competencia, se puede dudar de la teoría. La percepción monetarista es que esa teoría es correcta en el largo plazo y en ciertas circunstancias, pero que "no debe ser tomada literalmente" –ver Chapter 33 Summary
  20.  K. Wicksell: "Geldzins und Güterpreise", traducido como "La Tasa de Interés y el Nivel de los Precios" - Varias ediciones castellanas, por ejemplo ISBN 84-88203-07-1 yISBN 978-84-88203-07-6
  21.  Justo Sotelo Navalpotro (2003): Teorías y modelos macroeconómicos p 88 "Orígenes del monetarismo, punto 2.2
  22.  K. Wicksell (op. cit): "Me gustaría entonces, humildemente, llamar atención al hecho que la primera obligación de los bancos no es ganar mucho dinero sino proveer al público con un medio de cambio — y proveer este medio en la medida adecuada, de apuntar a la estabilidad de precios. En todo caso sus obligaciones en relación a la sociedad son enormemente más importantes que sus obligaciones privadas y, si ellos al fin y al cabo son incapaces de descargar esas obligaciones sociales a lo largo de la linea de la empresa privada — lo que dudo— (esas obligaciones) proveerían una actividad digna para el Estado"
  23.  María Josefina León L: Análisis crítico del planteamiento del problema de la neutralidad: Wicksell, Hayek y Patinkin Archivado el 14 de enero de 2006 en la Wayback Machine.
  24.  «Los dos tipos de interés y el ciclo económico».
  25.  A. Leijonhufvud (2007) observa: "Esto es lo que se supone que las metas de inflación hagan por nosotros.... Es interesante reflejar que esto es una tarea que parece por lejos más difícil en teoría que lo que parece haber sido en la práctica. Hasta ahora." en Tan lejos de Ricardo,Tan cerca de Wicksell
  26.  Lars Jonung (2003): «National or international inflation targeting? The Wicksellian dilemma of Sweden and the United Kingdom.»
  27.  Axel Leijonhufvud (1997: «The Wicksellian Heritage.»
  28.  La frase "dinero creado de la nada" fue utilizada por primera vez por Joseph Alois Schumpeter: "Este método de obtener dinero es la creación de poder de compra por los bancos […] Se trata siempre no de transformar el poder de compra que exista ya en posesión de alguno, sino de la creación, de la nada, de nuevo poder de compra –de la nada, aun si el contrato de crédito por el cual se crea el nuevo poder adquisitivo, está sostenido por valores que no son a su vez medios circulantes– que se añade a la circulación existente". (ver: Joseph A Schumpeter: Teoría del desenvolvimiento económico (México DF: Fondo de Cultura Económica.- 1967). Sin embargo, el basa su afirmación en una percepción anterior de Adam Smith: "Existen diferentes clases de papel moneda, pero los billetes en circulación de los bancos y banqueros son los más conocidos y, por otra parte, los que mejor se acomodan a nuestro propósito. Tan pronto como los habitantes de un país llegan a depositar la confianza necesaria en el patrimonio, la probidad y la conducta de un banquero particular, hasta el punto de creer que siempre estará dispuesto a pagar a la vista cualquier pagaré suyo que le sea presentado, no importa en qué momento, esos efectos circularán lo mismo que si fueran monedas de oro y plata, en virtud de la confianza que inspiran (ver Smith, A. Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (México DF: Fondo de Cultura Económica, p. 256.).
  29.  Amato, Jeffery D. (2004): «The Role of the Natural Rate of Interest in Monetary Policy.» Archivado el 23 de septiembre de 2015 en la Wayback Machine.
  30.  Leijonhufvud, A. (1979): «The Wicksell Connection: Variations on a Theme.»
  31.  Ebeling, Richard M. (1999) «La teoría austriaca del ciclo económico.»
  32.  Tobón, Alexander (2008): «Intereses y precios: Keynes en la tradición cuantitativa de Wicksell.» Archivadoel 2 de enero de 2015 en la Wayback Machine.
  33.  A Leijonhufvud (1979): "La teoría del mecanismo de tipos de interés es el centro de la confusión en la macroeconomía moderna... Este documento trata de seguir el desarrollo de esa teoría, esto va al centro de la disputa entre monetaristas y el 'Debate de los dos Cambridge" en The Wicksell Connection: Variations on a Theme
  34.  DAVID LAIDLER: TRES VARIACIONES DEL MODELO DE DOBLE TASA DE INTERES
  35.  A Leijonhufvud (1979): The Wicksell Connection: Variations on a Theme
  36.  Kevin D. Hoover - 1984 Two Types of Monetarism.
  37.  Ver, por ejemplo, Fernando Méndez I. (1993): EL “ENSAYO SOBRE EL DINERO” Y “UNA NOTA MATEMÁTICA ACERCA DEL VALOR DEL DINERO” DE ALFRED MARSHALL: UN ESTUDIO PRELIMINARArchivado el 24 de septiembre de 2015 en la Wayback Machine.
  38.  ««Pensamiento económico de Ralph G. Hawtrey.»».
  39.  «Ralph G. Hawtrey, 1879-1971.» Archivado el 23 de julio de 2011 en la Wayback Machine..
  40.  Davis, E.G. (1980: «The Correspondence between R.G. Hawtrey and J.M. Keynes on the Treatise: The Genesis of Output Adjustment Models.»
  41.  Para una introducción a todo esto, ver: WHAT IS MONETARY POLICY? Archivado el 23 de julio de 2011 en la Wayback Machine.. Para comenzar a profundizar, ver: Ellis Davidson: «How to Describe an Active Monetary Policy.»
  42.  Samuels, Warren J. y Jeff Biddle, John Bryan Davis: A companion to the history of economic thought.
  43.  Milton Friedman, Money Mischief: Episodes in Monetary History, Houghton Mifflin Harcourt (1994) p. 37. ISBN 0-15-661930-X
  44.  I Fisher: The Theory of interest; traducido como "LA TEORÍA DEL INTERÉS" - Unión Editorial, Madrid - ISBN 978-84-88203-06-9
  45.  Richard Roca La Teoría Cuantitativa Antigua
  46.  Fernando Sepúlveda P: Determinación del Nivel de Precios a Través de las Curvas
  47.  I. Fisher: Stabilizing the Dollar - Macmillan, 1920
  48.  I Fisher: “The Rate of Interest” (1906)
  49.  I. Fisher: “The Purchasing Power of Money” (1911) y “Stabilizing de Dollar” (1920)
  50.  I Fisher: “The Theory of Interés” (1930)
  51. ↑ 
    Saltar a:
    a b I Fisher: “100 Money” (1936)
  52.  Fisher famosamente predijo, poco antes del Crac del 29que: "Los precios de las acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente." The Bright Side of Bubbles - CFO.com. Fisher perdió su fortuna en esa crisis, y sus aportes fueron desacreditados
  53.  Thomas F. Cargill, 1981. "A Tribute to Clark Warburton, 1896-1979: Note," Journal of Money, Credit and Banking, 13(1), p. 89.
  54.  A Lerner (1943): Lerner, Abba: Functional Finance and the Federal Debt
  55.  Gabriel Leandro: "La política económica, entonces, consiste en el que el Gobierno emplea sus poderes legítimos manipulando diversos instrumentos, con el fin de alcanzar onjetivos socio-económicos previamente establecidos. La política económica tiene distintos objetivos, dentro de los cuales se puede decir que los principales son: 1.- Crecimiento y desarrollo económico, que consiste básicamente en lograr tasas de crecimiento de la producción satisfactorias, incluyendo cambios estructurales continuos en el tejido productivo. 2.- Pleno empleo, es decir garantizar la creación neta de puestos de trabajo para proporcionar a un nivel de vida razonable para todos los miembros capacitados de la fuerza laboral disponible, reducir y prevenir el desempleo cíclico a corto plazo, eliminar el desempleo estructural y otras formas de desempleo persistente a largo plazo.3.- Estabilidad de precios, la cual consiste en el mantenimiento del nivel general de precios, o una tasa de inflación reducida. 4.- Distribución de la renta y la riqueza, o sea una reducción progresiva de las diferencias entre los niveles de ingresos personales, la concentración de la riqueza y la provisión de bienes públicos. 5.- Equilibrio de la balanza de pagos, se pretende reducir el déficit exterior a medio plazo, mantener un nivel de reservas de divisas y la solvencia frente al exterior.-- Para lograr ese objetivo el Estado dispone de varios instrumentos." en Papel del gobierno en la economía: La política económica
  56.  Por ejemplo: Tibor Scitovsky (1984): Lerner's Contribution to Economics
  57.  A Lerner: The Economics of Employment” - New York, McGraw Hill, 1951, p 133
  58.  Por ejemplo, L. Randall Wray (2002) escribe con relación al artículo de Milton Friedman, "A Monetary and Fiscal Framework for Economic Stability" (1948): “Note que Friedman habría tenido deficits gubernamentales y, consecuentemente, emisiones monetarias siempre que la economía estuviera operando por debajo del pleno empleo. De nuevo, ese es el punto de vista de la finanza funcional de Abba Lerner, y supongo que fue adoptada por casi todos después de la Segunda Guerra Mundial” en A Monetary and Fiscal Framework for Economic Stability
  59.  por ejemplo: Federal Reserva Bank of New York (marzo de 2008): Statement Regarding System Open Market Account Activity
  60.  Econbrowser: Projected size of the deficit (enlace rotodisponible en Internet Archive; véase el historial, la primera versióny la última).
  61.  BNET: The federal deficit and the national debt: why they matter more than we think
  62.  Business Mirror: Deficit that's 3.6% of GDP
  63.  FRANCISCO ROSENDE (2003): ¿EL FIN DEL MONETARISMO?
  64.  Los Estados Unidos han tenido deuda pública desde su creación. Las deudas aparecieron durante la Guerra de la Independencia Estadounidense y ya en los primeros Artículos de la Confederación aparecen informes del resultado total de la deuda ($75,463,476.52 on January 1, 1791). Todos los presidentes desde Harry Truman han aumentado la cantidad total de la deuda estadounidense. El techo de deuda ha sido incrementado 74 veces desde marzo de 1962, incluyendo 18 veces desde Ronald Reagan, 8 veces con Bill Clinton, 7 veces con George W. Bush y 3 veces (hasta agosto de 2011) con Barack Obama. ver: Jeanne Sahadi (2011): Debt ceiling FAQs: What you need to know|editorial y Debt Ceiling FactsArchivado el 20 de septiembre de 2011 en la Wayback Machine.
  65.  Por ejemplo: Bernanke estudiará la tercera ronda de estímulos monetarios en septiembre
  66.  El asunto es complejo, pero el punto central es que la propuesta de Lerner es acerca del financiamiento de instrumentos fiscales, no la acción o deuda privada (que es lo que muchos sugieren ha sucedido con los dineros producto del estímulo). Consecuentemente, cuando el “estimulo” fue propuesto por primera vez (en 2003, durante el gobierno de Bush hijo), los economistas keynesianos (quienes están cerca de las posiciones de Lerner) se opusieron: “Otros prominentes economistas keynesianos –entre ellos diez premios Nobel- se opusieron al programa de estímulo fiscal del presidente Bush del 2003, por no ser la respuesta a los problemas de empleo y crecimiento a corto plazo, y en cambio empeorara las perspectivas del presupuesto a largo plazo, incrementando los déficit crónicos, que reducirá la capacidad de financiar la seguridad social y la inversión; además, alegan que la reducción de impuestos provocará mayor desigualdad y, en cambio, proponen un plan de estímulo de la demanda que realmente provoque el crecimiento y el empleo en el corto plazo sin incrementar el problema del déficit a largo plazo.” ( José de Jesús Rodríguez Vargas (2004) en La Nueva Fase de Desarrollo Económico y Social del Capitalismo Mundial). Nouriel Roubini (2011) va tan lejos como culpar ese plan de la crisis del 2008: “Obviamente, es la culpa de George Bush. Cuando Obama asumió el poder, heredó un déficit presupuestario de US$1,2 billones (millones de millones)... y cuando Bush llegó al poder, había un superávit de US$300.000 millones. ¿Cómo pasamos de un superávit de US$300.000 millones a un déficit de US$1,2 billones, un cambio de US$1,5 billones en nuestra condición fiscal? Decidimos recortar los impuestos pero no pudimos hacerlo en 2001-2003, gastamos US$2 billones en dos guerras que no se podían ganar, duplicamos el gasto discrecional... añadimos prestaciones sociales como beneficios de Medicare para comprar medicamentos y luego tuvimos un enfoque laissez-faire para la supervisión de la regulación financiera, causamos la mayor crisis financiera de la historia, lo que implicó un enorme incremento del déficit porque teníamos el déficit de la recesión y teníamos el costo fiscal de rescatar a las instituciones financieras. Por lo tanto, tuvimos cinco factores que llevaron a que pasáramos de un enorme superávit a un enorme déficit. Y él heredó dos guerras en el exterior y la peor crisis financiera y económica, y ahora le echan la culpa a él.” (en Entrevista con Nouriel Roubini: Marx, Bush y otra recesión Archivado el 4 de marzo de 2016 en la Wayback Machine.
  67.  Por ejemplo: Menos préstamos, más comisiones
  68.  por ejemplo: U de Barcelona: “La teoría monetaria moderna: De Keynes a la década de los 80” ISBN-10: 8434460653 - ISBN-13: 978-8434460652.- Argandoña, Antonio; La Teoría Monetaria Moderna; Edit. Ariel; España; 1981
  69.  Para una introducción a este aspecto en castellano, ver: Girón, Alicia. Poder y moneda: discusión inconclusa(enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial, laprimera versión y la última).. En publicación: Confrontaciones monetarias: marxistas y post-keynesianos en América Latina Girón, Alicia CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Ciudad de Buenos Aires, Argentina. 2006. ISBN 987-1183-51-8.- Para empezar a profundizar, L.P. Rochon y M. Vernengo: El Malestar del Chartalismo
  70.  «Understanding The Modern Monetary System».
  71.  Por ejemplo: Nobel Prize Org (Press release, 14 Oct 1976): THIS YEAR's ECONOMICS PRIZE TO AN AMERICAN
  72.  Richard Roca El Monetarismo Moderno
  73.  Por ejemplo JJR Vargas: FRIEDMAN: NUEVA FORMULACIÓN DE LA TEORÍA CUANTITATIVA
  74.  John Hawkins (Right Wing News): An Interview With Milton Friedman Archivado el 14 de mayo de 2012 en la Wayback Machine.
  75.  Gabriel Leandro: LA INFLACIÓN (punto 5: Inflación causada por el exceso de dinero en circulación)
  76.  Milton Friedman (1997): Rx for Japan: Back to the Future originalmente en el Wall Street Journal, p. A22, December 17, 1997.
  77.  Friedman postula que ese corto plazo es, aproximadamente, seis meses. Ver, por ejemplo: Virginia Postrel (2003) With Milton Friedman's ideas now accepted by theorists and policy makers, it's easy to forget how revolutionary they were. Sin embargo, posteriormente modifico esas posición a 12 e incluso 24 meses. Ver Michael Emmett Brady (1968): A Note on Milton Friedman's Application of His "Methodology of Positive Economics"
  78.  Milton Friedman, Anna Jacobson Schwartz (1971): A monetary history of the United States, 1867-1960 cap 7
  79.  M. Friedman y D. Meiselman: “The Relative Stability of Monetary Velocity and the Investment Multiplier” y M Friedman y AJ Schwartz: “A Monetary History of the United States 1867-1960”.-
  80.  el argumento central es relativamente simple desde el punto de vista de Friedman: la cantidad de circulante es responsable del nivel de precios. La Gran Recesión se caracterizó por una deflación extrema. La solución, obvia para quien cree que la inflación y (presumiblemente) la deflación son siempre un fenómeno monetario, es aumentar el circulante: la consecuente “inflación” contrarrestara la caída en precios
  81.  Paul Krugman: “The Conscience of a Liberal”
  82.  Esta es un área compleja. Algunos consideran que Friedman asume que el sistema económico tiende naturalmente a un equilibrio general, basados principalmente en su aserción que la tasa natural de desempleo es aquella que “seria producida por el sistema de ecuaciones de la teoría del equilibrio general de Walras” (en The Role of Monetary Policy] (1968) p 8). Sin embargo no todos están de acuerdo, apuntando a la frase que sigue a la citada: “asumiendo que en ellas estuvieran empotradas las características reales de los mercados de bienes y de trabajo”. Para una visión general de esta área, ver: Robert Leeson (2000): «Friedman and the Walrasian Equations of The Natural-Rate Counter-Revolution.». La importancia del punto es que la teoría de las relaciones naturales de Friedman parece sugerir que si esas relaciones se establecen, el sistema estaría en equilibrio. En la otra mano, la obra de Friedman en conjunto sugiere que las relaciones están en flujo en el mediano y largo plazo. Las implicaciones para la política económicas de largo plazo que siguen de ambas propuestas son diferentes.
  83.  M. Friedman: «My choice at the moment would be a legislated rule instructing the monetary authority to achieve a specified rate of growth in the stock of money. For this purpose, I would define the stock of money as including currency outside commercial banks plus all deposits of commercial banks. I would specify that the Reserve System should see to it that the total stock of money so defined rises month by month, and indeed, so far as possible, day by day, at an annual rate of X per cent, where X is some number between 3 and 5. The precise definition of money adopted and the precise rate of growth chosen make far less difference than the definite choice of a particular definition and a particular rate of growth». en Dollars and Deficits, Prentice Hall, 1968, p. 193.
  84.  Friedman argumenta: “Seria mejor tener una tasa (de expansión monetaria) fija que en promedio produjera una inflación moderada o deflación moderada, siempre que fueran constantes, que sufrir las amplias y errática perturbaciones que hemos experimentados” en The Role of Monetary Policy (1968) p. 16.
  85.  William Poole (1999): Monetary Policy Rules? p 9
  86.  E Phelps y J. B. Taylor (1977): “Stabilizing Powers of Monetary Policy under Rational Expectations Journal of Political Economy, 85 (1), February 1977, pp. 163-190. Reprinted in E.S. Phelps (ed.) Studies in Macroeconomic Theory: Employment and Inflation, Academic Press, 1979
  87.  Se entiende por pegosidad', inercia o rigidez el concepto contrario a Elasticidad (economía). En otras palabras, que la variable NO responde inmediatamente a cambios en el mercado
  88.  Blanchard, Olivier (2000), Macroeconomics, 2nd ed., Ch. 28, p. 543. Prentice Hall, ISBN 0-13-013306-X.
  89.  Prakash Loungani: En pos de reglas
  90.  SATYAJIT CHATTERJEE: [http://www.philadelphiafed.org/research-and-data/publications/business-review/2002/q3/brq302sc.pdf The Taylor Curve and the Unemployment-Inflation Tradeoff]
  91.  Bernanke, Ben (2004), “The Great Moderation”, Remarks at the meeting of the Eastern Economic Association.
  92.  J. B. Taylor (1993): Discretion Versus Policy Rules in Practice.- Carnegie-Rochester Series on Public Policy, North-Holland, 39, 1993, pp. 195-214
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