LA ESTRECHA LÍNEA QUE SEPARA LA ECONOMÍA DE LA SOCIOLOGÍA
Casi todos, alguna vez, hemos
consultado una enciclopedia para saber algo más sobre algún pensador antiguo
que abordase lo que denominamos temas económicos y sociales. Y habremos
observado que muchas veces pone economista y sociólogo. Pues en
realidad eso no es del todo exacto. Hasta el siglo XIX , Economía y Sociología
no son dos disciplinas independientes. Forman parte de la Filosofía. Pero es
cierto que había filósofos que estudiaban lo que hoy se denominan temas
económicos y sociales.
¿Y qué son los temas
económicos y sociales? Existen diferentes concepciones
al respecto, tanto dentro de la Economía como dentro de la Sociología. Lo que
sí es cierto es que muchos economistas se interesan por temas que la gente
catalogaría como sociales y muchos sociólogos están interesados en temas
que la gente catalogaría como económicos. Incluso hay economistas y
sociólogos que entienden que lo económico y lo social son dos formas de ver
la misma realidad.
¿Cómo
enfocan la Economía y la Sociología su forma de estudiar la realidad?
Podemos decir que ambas
disciplinas estudian la vida de los seres humanos y sus relaciones. Sin
embargo, la diferencia más importante es de enfoque, del método a
través del cual se acercan a las realidades concretas.
En el caso de la Economía,
intenta estudiar el mundo a partir del estudio de las decisiones
individuales, normalmente partiendo de unos supuestos de racionalidad.
Todos nos podemos ver reflejados en los demás. Podemos pensar cómo
decidiríamos. Analizando las relaciones entre las decisiones de los individuos,
la Economía pretende comprender los problemas complejos de nuestro mundo. Por
ejemplo, en un mercado habrá oferentes y demandantes que se relacionan. De lo
que se trata es de saber cuáles serán los resultados de esa relación, cómo
afectará a cada uno de los participantes, en función del estudio de cómo
decidiría cada uno de ellos.
La aproximación de la Sociología
es diferente. Se parte del estudio del entorno en el que vive el
individuo, de la sociedad en la que vive, para comprender su vida. Es
decir, la vida de las personas varía en función de las características de la
sociedad en la que viven. Estudiando cada una de esas características podemos
comprender mejor cómo se desarrolla la vida de cada uno de nosotros. Para la
Sociología, el mundo en el que vivimos es algo más que un conjunto de
relaciones entre individuos, existen facetas de nuestra vida que no se
pueden explicar a partir de nuestras decisiones, ni de las decisiones de
terceras personas, o de los resultados que surjan a partir de esas decisiones.
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También existen visiones
intermedias. Ni todos los economistas basan su estudio exclusivamente en el
análisis de las decisiones individuales, ni todos los sociólogos pretenden
estudiar al individuo en función de su contexto social sin conceder la misma
importancia que la Economía a las decisiones del individuo.
¿Cómo ha ido
evolucionando la separación entre lo económico y lo sociológico?
Al comienzo de la separación
entre ambas disciplinas, se produjo una cierta separación en los campos de
trabajo, una especie de parcelación de los aspectos de nuestra vida que
serían estudiados por una y otra disciplina. La Economía se encargó del estudio
del valor de las cosas, de los mercados, de las crisis económicas,
del crecimiento económico, del comercio internacional, de la intervención
del Estado en los mercados. Más tarde se añadirán las finanzas.
La Sociología comenzó
encargándose del estudio de las grandes instituciones como la familia,
la empresa, las jerarquías, la burocracia. Su campo
abarcaba aportaciones a temas como las relaciones laborales, la educación,
la Historia, la Geografía Humana, la política, la criminalidad
o incluso el Derecho. Lógicamente, en muchos de los temas existen
abundantes aportaciones de otras ramas del conocimiento.
Posteriormente, hubo un
movimiento en la Economía, en el que la Escuela de Chicago participó muy
decisivamente, de ampliar enormemente el campo de investigación de la Economía.
En ese sentido, han sido muy importantes las aportaciones de economistas de la
Escuela de Chicago como Gary Becker o Ronald Coase, con su noción de los costes de transacción.
La filosofía de esta enorme
ampliación del campo de trabajo de la Economía es que, si el método de la
Economía gira en torno al análisis de decisiones, ese método se puede aplicar a
toda clase de decisiones. Pensemos en la importancia que tienen las decisiones
en la vida de los seres humanos. Formar una familia surge de una decisión, lo
mismo que la contratación de un trabajador, la decisión de realizar una
inversión, la de embarcarse en una guerra, la de cometer un crimen, la de
iniciar unos estudios o cualquier otro aspecto de la vida humana donde las
decisiones tengan un papel. De esta manera la Economía “colonizó”, al menos
parcialmente, campos propios de la Sociología, en lo que algunos sociólogos
denominaron el imperialismo de la Economía.
También la sociología ha
ampliado mucho su campo de trabajo. Hoy abarca temas de lo más diversos como,
por poner unos meros ejemplos, el urbanismo, los estilos de vida, las nuevas
tecnologías, las actividades artísitcas y culturales, la Hacienda Pública, el reparto del tiempo entre las
actividades de la vida diaria o los valores de las personas. El tema económico
por excelencia, el bienestar material de las personas, es objeto también de un
enorme interés por parte de la Sociología. Los sociólogos abordan las crisis y
sus consecuencias, el papel de los mercados y del Estado, las causas y
consecuencias del crecimiento económico.
Además del
método, ¿cuáles son las principales diferencias entre Economía y Sociología?
Una diferencia importante
entre Economía y Sociología es la que se deriva del diferente papel que
conceden a las Matemáticas. La Estadística se aplica a ambas disciplinas, pero
la Economía hace un uso más intenso de la Estadística y de otras áreas de las
Matemáticas, fundamentalmente el Análisis Matemático.
Los economistas más
importantes de la actualidad conceden un papel primordial a las Matemáticas
porque consideran que es un buena herramienta, entre otros fines, para
organizar el pensamiento, exponer los razonamientos de forma precisa, aportar
contrastabilidad a los argumentos, analizar la información o realizar cálculos.
Es cierto que algunos economistas han sido escépticos como Keynes o Hayek, que
en este punto estarían bastante más de acuerdo que en otros en los que
mantenían una disputa intelectual.
Otro aspecto donde hay
diferencias importantes es en la forma en la que la Economía separa el estudio
de cómo es el mundo (intentando huir de juicios de valor) del estudio de qué se
debería hacer para mejorarlo. Los sociólogos suelen estudiar lo que es y
lo que debe ser de forma conjunta, entendiendo que no se puede estudiar lo
uno sin lo otro.
La atención que se presta a
los autores clásicos es también distinta, mucho mayor en la Sociología que en
la Economía. Un aspecto que ha cambiado considerablemente en los últimos años
ha sido la distinta atención que la Economía y la Sociología prestaban a la
Psicología, mucho mayor tradicionalmente en la Sociología. Sin embargo,
últimamente se está desarrollando mucho la Economía Experimental (aquí podemos ver un interesante ejemplo), lo que facilita
la aproximación entre Economía y Psicología.
La evolución
reciente de la relación entre Economía y Sociología
En los últimos años se ha
mantenido viva la separación entre ambas disciplinas, manteniendo cada una sus
rasgos propios. Pero eso no ha impedido una creciente colaboración entre ambas
disciplinas, fundamentalmente porque hoy se tiende a abordar toda clase de
campos del conocimiento desde un enfoque mucho más multidisciplinar que hace
unos años.
Por poner un ejemplo, el
último premiado con el Nobel de Economía, Angus Deaton, ha estudiado categorías
típicamente sociológicas como la discriminación en función del análisis de las
decisiones de consumo de las familias.
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